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¿Cómo se cuida el Ficus ginseng?

Ficus ginseng ¿Cómo se cuida el Ficus ginseng?

El Ficus ginseng es un árbol que, siguiendo unos prácticos consejos, podemos tener durante muchos años.

Al pertenecer a la gran familia de los Ficus, ello le convierte en un árbol fácil de mantener.

Lo primero que hay que saber es que el Ficus ginseng en realidad es un Ficus microcarpa. Se empezó a comercializar como Ficus ginseng por la forma de sus raíces, bulbosas y medianamente aéreas, es decir, que no se entierran completamente en la tierra.

Se le puede encontrar en gran parte del continente asiático, concentrándose en las tierras bajas, donde el clima es cálido (sin heladas).

Estos Ficus son árboles de gran tamaño, pudiendo alcanzar los seis o siete metros de altura, muy frondosos. Tienen un crecimiento lento-medio; a medida que pasan los años, va creciendo más rápido. Su sistema radicular puede crecer mucho, pudiendo llegar a ser ”agresivo”. Por ello habrá que plantarlos a una distancia mínima de cinco metros de tuberías, aceras,… en definitiva, de todo aquello que podría romper.

Los cuidados que requiere son los siguientes:

  • Riego: abundante en verano y escasos en invierno. A medida que se acerque el invierno, espaciaremos más los riegos.
    Es importante que las raíces aéreas no estén húmedas mucho tiempo.
  • Abonar una o dos veces al mes desde primavera hasta otoño.
  • Sustrato: debe ser drenante, con turba negra y perlita por ejemplo.
  • Se puede tener en interior, pero en una habitación muy luminosa, y no durante todo el año, ya que necesita sentir el paso de las estaciones para poder desarrollarse adecuadamente.

Las raíces del Ficus ginseng son medicinales. Se usan para combatir el cansancio y el estrés, aumentar la capacidad intelectual, disminuir el colesterol, y además fortalece el sistema inmunológico.

Imagen – Pics to pin

Más información – Conociendo a los Ficus: su cultivo y cuidados

Fuente – Botanical Online


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