¿Cómo se hace un Bonsái?

Acer palmatum

La técnica del Bonsái es una de aquellas artes que exigen unos cuantos conocimientos básicos de botánica, especialmente del comportamiento del árbol, para poder hacerse correctamente respetando siempre a la planta y a sus necesidades. No quiero engañarte: no es fácil hacer uno, pero con estos consejos básicos que te voy a dar seguro que te resulta más sencillo romper ese miedo que todos tenemos cuando queremos ”ponernos manos a la obra” con nuestro futuro proyecto.

Así pues, empecemos.

Bonsái

Estilo y poda

Hay muchos estilos: cascada, semi-cascada, vertical formal,… Mi primer consejo es que observes al árbol que te gustaría trabajar, y te fijes en el movimiento del tronco principal. ¿Es muy recto? ¿Se retuerce? ¿O es de los que se giran sobre sí mismos como si quisieran acariciar el suelo? Dependiendo del comportamiento que tenga, deberás escoger un estilo u otro.

Una vez que tengas claro este punto, podrás pasar a las ramas. Con ellas harás lo mismo que has hecho con el tronco: observa cómo están dispuestas. ¿Parece que están como azotadas por el viento? ¿Su copa te recuerda a una escoba? ¿O por el contrario aparecen a ambos lados del tronco como si quisieran formar un triángulo?

Una de las claves del éxito a la hora de diseñar un bonsái es la paciencia. No tengas prisa por tenerlo ya terminado. Siéntate delante de tu planta, y fíjate en su tronco, en las ramas. Si estás convencido/a que alguna rama sobra en el diseño, córtala con unas tijeras previamente desinfectadas, y después pon pasta cicatrizante en la herida.

Antes de pasar al siguiente paso, será necesario que escojas lo que llamamos un frente, que será la parte visible, la más bonita. En el frente no se deben de ver cicatrices, ni cortes mal hechos. Si el árbol los tuviera, con las ramas -y sobretodo con tiempo- se pueden llegar a disimular.

Fagus sylvatica

Alambrado y trasplante

Una vez que tienes claro cuál será el diseño de tu árbol, entonces podrás pasar al alambrado. Es interesante destacar que no todas las plantas necesitan ser alambradas, especialmente cuando no queremos modificar el crecimiento de la planta. Aún así, a veces es necesario, y se puede hacer con cualquier alambre de venta en ferreterías (o incluso en bazares) de 1mm de grosor, o incluso de menos, dependiendo del calibre de la rama.

No es fácil dominar esta técnica, pero a grandes rasgos se podría decir que tiene que haber la misma distancia entre ”giros”. Primero se ancla en el sustrato, y luego se va alambrando el tronco. Después, con ese mismo alambre o con otro diferente, se procede a alambrar las ramas.

Sobre el trasplante. La mayoría de bonsáis comerciales tienen un sustrato que no es el más adecuado para su cultivo. Es por eso que se recomienda trasplantarlos hacia el inicio de la primavera, antes de que broten sus hojas o de que reanude su crecimiento, utilizando uno de calidad como puede ser akadama y un poco de turba.

Más adelante veremos cómo se hace un bonsái paso a paso, pero si te ha quedado alguna duda, no esperes más y consúltanos.


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Bonsais

Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, en el cual llevo desde el año 2006. El verde tiene un ''no sé qué'' capaz de enseñarnos muchas cosas... Ver perfil ›

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