Control Biológico

El control biológico, es un método para el control de plagas y enfermedades de las plantas. Se utilizan organismos vivos para que protejan a las plantas de infecciones, plagas y parásitos.

El control biológico es una alternativa para el saneamiento de cultivos y de plantaciones que no deteriora el ecosistema y el medio ambiente.

Lo que se pretende es controlar las plagas que pueden causarle daño a nuestras plantas por medio de otros insectos que son depredadores de la plaga pero que son inofensivos a la plantación.

Este método de control de plagas, es bastante eficaz siempre y cuando se consideren los siguientes factores:

  • Se debe identificar, como primera medida, el parasito que está afectando nuestras plantas.
  • Se debe identificar el enemigo natural, es decir los depredadores de los parásitos que están afectando nuestro cultivo.
  • Estimación de la población del parasito.
  • Estimación de la población del enemigo natural.
  • Supervisar la eficacia de estos enemigos.

Es muy importante tener especial atención en la estimación de la población del parasito y del enemigo natural ya que si a población del parasito es demasiado alta, los enemigos naturales no darán abasto y no actuarán con tanta rapidez.

El control biológico es un sistema que trae muchas ventajas, primero que todo no produce efectos colaterales, ya que se evita totalmente el uso de insecticidas que no sólo va a provocar efectos nocivos a las plantas y animales sino a nosotros los seres humanos. De igual manera, por ser 100 % natural, es muy raro que las plagas se resistan a los enemigos naturales, como suele suceder con los productos químicos, en donde las plagas desarrollan mecanismos de defensa a los insecticidas.

Entre las plagas más comunes y sus enemigos naturales se encuentran: la mosca blanca y su depredador, el trips, la araña roja, el pulgón, etc.


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