Crocus Sativus

Azafrán

Nuestro protagonista de hoy es una planta bulbosa que está muy presente en la cocina en forma de especia. Su nombre científico es Crocus sativus, y se la conoce popularmente con el nombre de azafrán. Sus flores de un color lila precioso, brotan en primavera, en cuanto el riesgo de heladas termina de pasar.

Es una planta muy agradecida, que con unos mínimos cuidados podrás disfrutar de ella año tras año.

Crocus sativus

El bulbo del azafrán se debe plantar en otoño o principios de invierno. Se puede tener tanto en maceta como en el jardín; si se opta por tenerlo en maceta, puedes utilizar un sustrato universal para jardín, pues crecerá sin problemas en cualquier tipo de tierra. Lo mismo sucede si decides plantarlo en tu jardín; de hecho, independientemente de la calidad que tenga el terreno, bastará con hacer un pequeño agujero -de las medidas del bulbo- y cubrirlo con una capa fina de tierra.

Para que la llegada de la primavera sea aún más excepcional y colorida, un truco que te voy a regalar es el siguiente: junto con el Crocus sativus, planta bulbos de ciclamen y/o de otras plantas bulbosas que alcancen una altura de unos 20 o 30cm (que es lo que suele medir el tallo floral del azafrán una vez adulto). Si no sabes cuánto medirán, sólo tienes que mirar la parte de atrás de las bolsas donde están envasados los bulbos, o preguntar en el vivero.

Crocus sativus

El Crocus sativus es una planta ideal para principiantes, ya que no se le conocen enemigos potenciales, y no requiere de muchos cuidados. Para que luzca aún más bella sólo hay que tener en cuenta que debe de estar ubicada a pleno sol, y ser regada regularmente, sobretodo si el ambiente es seco.

¿Te animas a tener tus propios azafranes?


Categorías

Bulbos, Flores

Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, en el cual llevo desde el año 2006. El verde tiene un ''no sé qué'' capaz de enseñarnos muchas cosas... Ver perfil ›

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