Guía del cultivo de habas

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Las habas son unas hierbas excelentes: tienen un ritmo de crecimiento muy rápido y son, además, muy prolíficas. No requieren de ningún cuidado especial por lo que son un cultivo apto para principiantes, incluso para aquellos que no tengan ningún tipo de experiencia en el cuidado de plantas.

Se pueden cultivar tanto en maceta como en el suelo ya que su altura no supera el metro y medio, lo cual puede servir de excusa para decorar cualquier rincón. Y es que hay que decir que tienen un valor ornamental bastante alto 😉 .

Características de las habas

Vicia faba

Las habas, cuyo nombre científico es Vicia faba, son plantas trepadoras herbáceas de ciclo anual, es decir, que en un año germinan, crecen, florecen, fructifican y finalmente mueren. Son originarias de Oriente Próximo, pertenecientes a la familia botánica Leguminosaceae (leguminosas). Tienen un porte recto y erguido, con unos tallos fuertes. Las hojas son alternas, compuestas y paripinnadas, No tienen zarcillos.

Las flores son fragantes, grandes, de hasta 4cm, con pétalos blancos con manchas violetas, púrpuras o negras. Son hermafroditas, esto es, los órganos reproductivos tanto femeninos como masculinos están en la misma flor. El fruto es una legumbre alargada que mide entre 10 y 30cm. En su interior se encuentran entre 2 y 9 semillas puestas en fila.

Hay distintas variedades, siendo las más utilizadas las siguientes:

  • Aguadulce: los tallos son violetas, los frutos grandes y alargados y las semillas son de color crema.
  • Muchamiel: tienen un porte medio, tallos rojizos, y semillas de color crema tostada.
  • Reina Mora: sus semillas son de color púrpura.

¿Cómo se cultivan?

Habas en el huerto

¿Te apetece cultivar habas? Si es así, a continuación te explicamos todo lo que debes saber para tener una excelente cosecha:

Siembra

Las semillas de habas se recomienda sembrarlas a comienzos de primavera, ya sea en maceta o directamente en el suelo. Sepamos cómo proceder en cada caso:

En maceta

  1. Lo primero que tenemos que hacer es rellenar una maceta de unos 13-15cm de diámetro con sustrato de cultivo universal.
  2. A continuación, colocamos una o dos semillas de habas en la superficie del sustrato, y las enterramos alrededor de 1cm.
  3. Luego, regamos bien, dejando la tierra bien empapada.
  4. Y finalmente colocamos la maceta en el exterior, en una zona donde le dé la luz del sol de manera directa.

Cuando se les salgan raíces por los agujeros de drenaje, será el momento de pasarlas a macetas con un mayor diámetro, como las de 30-35cm.

En el huerto

  1. Antes de sembrar, es importante que preparemos el terreno. Para ello, es recomendable pasar con un motocultor o motoazada para dejar la tierra suelta.
  2. A continuación, tenemos que quitar las piedras, todas las que podamos.
  3. Después, nivelamos el suelo con un rastrillo.
  4. Ahora, abonamos el terreno con abonos orgánicos, como humus de lombriz por ejemplo, echando una capa de 5-7cm de grosor.
  5. Volvemos a rastrillar.
  6. Luego, hacemos los surcos con una profundidad de 5cm, dejando una distancia mínima entre ellos de 60cm.
  7. Colocamos tutores para guiar su crecimiento.
  8. Esparcimos las semillas tratando de dejar unos 30cm de distancia entre ellas.
  9. Las cubrimos con tierra.
  10. Y finalmente regamos.

Germinarán muy pronto, al cabo de 15 días.

Mantenimiento

Una vez que tenemos nuestra plantación de habas, hay que seguir cuidándolas para que puedan continuar creciendo y produzcan, llegado el momento, una gran cantidad de frutos. Para ello, hay que hacer lo siguiente:

  • Riego: el riego tiene que ser frecuente, especialmente cuando florezcan y fructifiquen. Se debe evitar dejar que la tierra se seque en exceso.
  • Abonado: durante toda la temporada se deben abonar con abonos orgánicos, como estiércol en el caso de que estén en tierra, o con guano líquido si están en maceta.
  • Poda: hay que quitar las hojas más nuevas de los tallos principales una vez que ya se hayan formado las legumbres. Así se conseguirá que maduren antes y, de paso, se disminuye el riesgo de que los pulgones las ataquen.
  • Recolección: las legumbres se recolectan antes de que se sequen, a los 70 o 90 días después de la siembra.

¿Qué plagas y enfermedades puede tener?

Pulgón en habas

Aunque son plantas bastante resistentes, tiene una serie de enemigos que hay que mantener controlados:

Plagas

  • Pulgón negro: se depositan en los extremos de los tallos y en las flores. Se combate con Malation o Menazón.
  • Sitona: es un escarabajo que se come las hojas. Se trata con Carbaril.
  • Lixus: es un escarabajo cuya larva talada el tallo de las plantas. Se trata con Triclorfón o Lindano.
  • Trips del guisante: deja las hojas plateadas y deforma las legumbres. Se pueden controlar bastante bien colocando trampas adhesivas azules anti-trips a la altura de las plantas.

Enfermedades

  • Mildiu: provoca la aparición de manchas pálidas en las hojas. Se trata con Maneb, Zineb o con caldo bordelés.
  • Roya: provoca la aparición de manchas de color naranja/rojizo en las hojas. Se trata con Zineb o Maneb.
  • Mal del esclerocio: hace que las hojas y los tallos tengan un moho blanco algodonoso que produce podredumbre. Se trata con TMTD.
  • Jopo: es una planta parásita que, como todas las parásitas, se alimenta de los nutrientes que roba a la planta huésped haciendo que ésta se debilite y muera al poco tiempo. No existe remedio eficaz contra él. Lo único que se puede hacer para evitar su proliferación es rotar los cultivos y destruir los jopos antes de que fructifiquen.

Usos y propiedades de las habas

habas

Las habas se pueden usar como planta ornamental. Tienen un color verde muy bonito, y unas flores muy decorativas por lo que pueden quedar muy bien en un patio o terraza. Pero, sin duda alguna, su uso más extendido es el culinario. Se pueden comer tanto las legumbres como las semillas, y están deliciosas tanto frescas como en sopas o cocidos.

¿Sabías que tienen propiedades medicinales? Sus flores en infusión son diuréticas, depurativas y pueden aliviar los síntomas de las enfermedades reumáticas. Sus semillas ayudan a reducir los niveles de colesterol, ya que reducen y eliminan la grasa presente en las arterias.

Y con esto terminamos el especial de las habas. ¿Te animas a cultivarlas?


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Huerto

Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, en el cual llevo desde el año 2006. El verde tiene un ''no sé qué'' capaz de enseñarnos muchas cosas... Ver perfil ›

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