¿Riegas o echas agua? El riego, cuestiones clave y recomendaciones

 

Regadera Selfish&Devote

Esta original regadera se llama Selfish&Devote y es un diseño de Cengiz Deger

 Regar no es sólo echarle agua a las plantas, que diría mi madre, sino una de las cuestiones clave para el mantenimiento y cuidado de nuestro huerto o jardín. El riego es el sustento de nuestras plantas, diferente según la especie o la época del año, y hay algunas recomendaciones que deberíamos seguir para hacerlo correctamente. En el caso del macetohuerto, su importancia es vital, pues con el escaso suelo del que disponen nuestros cultivos, su capacidad de retención y almacenaje de agua también está limitada.

Os indicamos las claves y métodos de riego según el cultivo y la época del año.

Requerimientos generales

El riego óptimo de nuestro huerto requiere que sea:

  • Regular: si pasan varios días sin regar, no sólo hacemos que la planta sufra estrés hídrico y se debilite, sino que alteramos las propiedades físicas del sustrato y su calidad.
  • Homogéneo: el agua ha de humedecer todo el cepellón por igual.
  • Frecuente: no interesan riegos abundantes, ya que conllevan una pérdida de nutrientes por el lavado del sustrato, por lo que al ser escasos han de repetirse varias veces al día.
  • Ajustado a otros condicionantes como la época del año, el tipo de hortalizas que cultivemos e incluso el método de riego que empleemos.

Según época del año

Para un clima mediterráneo o semiárido, el riego varía tanto por la frecuencia, como por el momento más adecuado, según la estación:

  • En otoño, una vez al día y al amanecer, para evitar el riesgo de heladas.
  • En invierno, una vez a la semana, y al amanecer, para evitar el riesgo de heladas.
  • En primavera, una vez al día ya al atardecer, para que la planta no esté mojada en las horas de más sol.
  • En verano, dos veces al día y al atardecer, para que la planta no esté mojada en las horas de más sol.

Según la especie

La mayoría de hortalizas en circunstancias normales requieren riegos moderados de 1 litro por planta o por 10 l de sustrato, pero existen algunas peculiaridades:

  • Plantas cultivadas por sus hojas, como lechugas o acelgas, y plantas más exigentes como escarolas, coles y coliflores, requieren riegos copiosos de 2l por planta.
  • Plantas a conservar después de la cosecha, como cebollas, ajos o tomates de guardar, requieren riegos escasos de ½ l de agua por planta o por 10 l de sustrato.
  • Plantas que cultivamos por sus frutos, en las primeras floraciones el riego es más limitado, siendo más regular al cuajar los frutos y copioso tras cada recolección.

Según el método de riego

  • Riego manual con regadera. Con la regadera se dirige poco a poco el agua a las raíces y no a las hojas, que hemos de evitar mojar. De esta forma, se consigue que se empape todo el sustrato, sin que se formen grietas por las que el agua corra sin llegar a ser aprovechada por la planta. Además, no es conveniente regar desde cierta altura, ya que el impacto del agua podría descalzar a la planta y afectar a su sistema radicular.

  • Sistema de riego por goteo. El riego es más frecuente que el manual. En verano, de 2 ó 3 veces al día con al menos 1 min de duración. Al ser riegos más cortos, la humedad se distribuye mejor. Si se emplea agua corriente, en las zonas de aguas duras con gran cantidad de carbonatos, pueden obstruirse los goteros y necesitará labores de mantenimiento o la instalación de un filtro junto con el regulador de presión.

  • Jardineras con depósito de riego. Son las llamadas hidromacetas. Este tipo de contenedores con autoriego permite una mayor independencia respecto el riego, ya que su frecuencia es de 1 a 3 veces por semana.

Fuente: planetahuerto.es


Categorías

Huerto, Jardinería

Ana Valdés

Desde que empecé con mi macetohuerto, la Jardinería se ha ido colando en mi vida hasta convertirse en mi hobby favorito. Antes, profesionalmente,... Ver perfil ›

Escribe un comentario