¿Cómo se cuida la buganvilla amarilla?

flores amarillas

Si estás buscando una alternativa colorida y colorida a los rosales tradicionales o la hiedra, la buganvilla es el espécimen que estás buscando. Este hermoso arbusto originario de Brasil produce hermosas flores de color rosa, blanco, amarillo, salmón, rojo o morado en ramas espinosas de hasta 8 metros de altura. Este es un arbusto espectacular, especialmente durante los meses más cálidos cuando muestra flores increíbles. En este caso, nos vamos a centrar en los cuidados de la buganvilla amarilla.

Vamos a contarte paso a paso cómo debes cuidar a la buganvilla amarilla para disfrutar de esta planta con la máxima calidad.

Características principales

buganvilla amarilla

Es uno de los regalos de verano por excelencia. La buganvilla es una planta trepadora y, a medida que llega el verano, se vuelve verdaderamente femenina. Una planta con flores majestuosa que comienza a exudar su magnífica belleza a medida que se acercan los meses más cálidos.

Sin embargo, para disfrutar de esta maravillosa planta, es importante saber cómo cuidarla. Algunos son sorprendentes y rompen el mito de que la buganvilla es un arbusto con flores delicadas.

Es importante saber qué es lo que realmente necesita y cuál podría ser su enemigo floreciente. Y, antes de continuar, seamos claros: esos colores que vemos en las hojas verdes no son flores reales, sino las brácteas que protegen las flores reales.

Este arbusto trepador puede alcanzar los 8 metros de altura y es muy resistente, por lo que es una planta muy fácil de cultivar. Cuando hablamos de flores de buganvilla, en realidad nos referimos a sus brácteas, las partes de color rosa brillante que cubren casi por completo la planta en primavera y verano (u otro color que contrasta con el verde de las hojas verdaderas). Sus flores reales son amarillas o blancas y tan pequeñas que apenas se ven a la distancia.

Su gran fortaleza hace que sea fácil de curar de la poda, por lo que se puede cultivar en macetas más pequeñas sin ningún problema. Su fama de planta delicada es totalmente indigna, y aunque para tenerla en las mejores condiciones, lo mejor es conocer las nociones básicas sobre el cuidado de la buganvilla.

Cuidados de la buganvilla amarilla

cuidados de la buganvilla amarilla

Curiosamente, la buganvilla es una planta que se adapta bien a veranos calurosos e inviernos fríos. Aunque su origen es netamente tropical (procedente de Brasil), lo cierto es que podemos disfrutar de esta florida flor de un año para otro si sabemos protegerla de uno de sus principales enemigos Los arbustos: Descenso de las temperaturas nocturnas típicas de los duros meses de invierno.

Si vivimos en un clima templado (sin heladas en invierno), no solo podemos disfrutarla al aire libre todo el tiempo, incluso podemos disfrutarla constantemente entre las flores. Sin embargo, si vivimos en un lugar donde la temperatura varía mucho entre verano e invierno, tendremos que tomar algunas precauciones. Si bien no es tan fría como parece (según la variedad puede soportar entre 3 y 7 grados bajo cero), si la guardamos en una maceta es ideal para esconderla en invierno.

Si la plantamos directamente en el suelo, podemos cubrirla directamente con una manta de jardinería caliente durante los meses más duros para evitar que el frío la mate.

Llegamos a un punto delicado en la buganvilla ya que el lugar donde la cultivamos es crucial. A pesar de ser una planta con flores que podríamos clasificar incluso como una planta de campo, este arbusto trepador no tolera muy bien los trasplantes. Sus raíces son delicadas, y una vez que estemos en casa, es importante decidir si dejarla crecer en maceta (se recomienda un buen tamaño, ya que dependiendo del cultivar puede sorprendernos al crecer con ella) o directamente replantar en el suelo con consejos durante el mayor tiempo posible.

Al decidirnos por la segunda opción, debemos estar llenos de expectativas: la buganvilla plantada directamente en el suelo puede alcanzar una altura de 10 metros.

Algunos requerimientos

floracion de la buganvilla

Ni exigente ni difícil de cultivar. De hecho, resulta intrigante descubrir que la buganvilla amarilla es una planta trepadora acostumbrada a vivir en suelos pobres. Es más, a diferencia de muchos otros arbustos con flores, no tolera bien el exceso de fertilizante cuando se planta directamente en la tierra del jardín. Y, lógicamente, si lo haces en maceta, tampoco (aunque en verano y primavera necesitarás abono líquido para tus plantas cada 15 días).

Antes, cuando comentábamos que casi se podría clasificar como una planta de campo, nos referíamos no solo a su baja necesidad de suelo rico en nutrientes, sino también a su baja necesidad de agua. Aunque en invierno es ideal regar con agua de lluvia, o en interior la dejamos reposar, en verano no es demasiado exigente: si se planta directamente en el suelo basta con riegos semanales, si es en maceta, regar varias veces por semana es suficiente. Para estos riegos, lo mejor es evitar que se mojen las hojas y centrarse únicamente en hidratar las raíces.

Requiere de luz, pero es importante que reciba la mayor cantidad de luz posible (interior y exterior, ya sea en maceta o en el suelo). Solo así podremos apreciar esas brácteas de color amarillo. Solo así podremos disfrutar de una planta trepadora que no exige mucho y es un auténtico regalo para la vista.

Suelo y abono para la buganvilla amarilla

Esta planta está adaptada a suelos pobres en nutrientes, por lo que no requiere que enriquezcamos su suelo con mucha materia orgánica. De hecho, si la plantamos en exterior, no le irá bien si la abonamos en exceso. En cambio en maceta sus necesidades irán en aumento, y como a todas las plantas le gustará la disponibilidad de abono, y si es líquido, mejor cada dos semanas en los meses más cálidos.

Para mezclas de sustrato o suelos, lo único que hay que buscar es un suelo con buen drenaje para evitar encharcamientos ocasionales, que no son buenos para la planta. La buganvilla amarilla en invierno no requiere ningún fertilizante.

Cuando se trata de ver con qué frecuencia se riega la buganvilla, encontramos que las plantas aquí son tan poco exigentes como el suelo. La buganvilla no requiere mucho riego: en primavera y verano suele ser suficiente regar una vez a la semana en el jardín, o cada 3-4 días en una maceta. En invierno, es mejor dejar que reciba su propia agua de lluvia, o al menos dejar suficiente espacio para su riego. Es importante evitar mojar las hojas al regar, la atención se centra en si el suelo o el sustrato es el que recibe el agua.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre la buganvilla amarilla y sus cuidados.


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