¿Cuándo aplicar fertilizante a las plantas?

¿Cuándo aplicar fertilizante a las plantas?

Si tienes plantas, seguro que hay varios momentos al año en el que te preguntas si es hora de aplicar fertilizante o es mejor no hacerlo. Este se puede ver como si fuera un “chute” de energía para que sigan sanas o para ayudarlas a que se desarrollen mejor.

Pero, ¿cuándo aplicar fertilizante? ¿Cómo hacerlo? ¿Qué tipos de fertilizantes y abonos existen? ¿Son lo mismo? De todas esas preguntas, y de algunas más, vas a obtener la respuesta a continuación.

Cuándo aplicar fertilizante

Cuándo aplicar fertilizante

Lo más importante es saber que es necesario aplicar un fertilizante cuando la planta está en el momento preciso para absorber el producto, que luego se reflejará en un mayor desarrollo. La época para hacerlo es desde fines del invierno, durante la primavera y desde finales del verano hasta el otoño.

Los climas extremos no son los adecuados para que los fertilizantes entren en contacto con las plantas pues las temperaturas detienen la actividad de las plantas y su metabolismo se ralentiza. Por eso es que la excepción son las estaciones de verano y invierno, cuando las plantas batallan a diario contra días muy cálidos o de mucho frío.

La excepción a la regla son las plantaciones nuevas pues si se trata de plantas recién sembradas entonces el fertilizante servirá para reforzarlas y favorecer su desarrollo frente a un clima adverso.

Los fertilizantes también son recomendados de cara a la floración, es decir previendo que llegará el día en el que las plantas despertarán con su arco iris de color y que, de alguna forma, hay que empujarlas para que lo hagan con fuerza.

Si queremos mejorar la floración, entonces hay que aplicar un fertilizante un mes antes de la misma. Cada planta florece en un momento particular así es que una vez que sepas el momento exacto comienza con las aplicaciones 30 días antes.

Cómo se hace

Basta con juntar un poco de estiércol de vaca, mezclarlo con agua y dejarlo reposar para poder diseñar un fertilizante líquido orgánico muy efectivo. O bien comprar en la tienda uno químico y resolver el asunto en una única compra.

Más allá de la elección a la hora de los productos utilizados para enriquecer el suelo de las plantas, lo importante es saber cómo utilizarlos.

Dependiendo de la planta, el momento en que se encuentre, etc. hay un producto más específico que otro. Pero en general todos actúan de la misma manera:

  • Si son orgánicos, basta con echarlos alrededor de la planta.
  • Si son fertilizantes, habitualmente se echan en el agua de riego y se enfoca a la planta, o bien si es el polvo se coloca alrededor de la misma.

Tipos de fertilizantes y abonos

Tipos de fertilizantes y abonos

Además de saber cuándo debes echar los fertilizantes o abonos, es igual de importante, no solo el cómo, sino también el tipo que vayas a utilizar. Hay algunas plantas que tienen fertilizantes o abonos que son más recomendables que otros, bien por los nutrientes que les van a dar, bien porque están enfocados en esa especie concreta.

Pero, ¿qué tipos existen? Primero, dividamos entre fertilizantes y abonos (que, por si no lo sabes, son dos cosas diferentes como veremos más adelante).

Fertilizantes

Antes de conocer los tipos de fertilizantes, conviene que sepas qué es un fertilizante. Se trata de un producto, normalmente químico, pero también hay orgánicos, que sirve para nutrir la planta en sí, no tanto la tierra en la que está.

Es una parte esencial del cuidado de las plantas debido a que se le da un aporte de nutrientes directamente a la planta, aunque indirectamente también la tierra se ve nutrida.

La clasificación de fertilizantes es bastante amplia, hasta el punto de que más de uno puede estar en varias listas. En general, y basándonos en su origen, te puedes encontrar con:

  • Fertilizantes minerales, que como su nombre indica provienen de la minería y se modifican químicamente.
  • Fertilizantes orgánicos, que son naturales y parecidos a los orgánicos, pero se diferencian de los anteriores en el contenido de nutrientes, ya que está más enriquecido.

A pesar de esta clasificación, sí es cierto que existen más tipos, por ejemplo según la presentación, que pueden darnos fertilizantes en polvo, granulados, en pellet, líquidos, etc.; o según el momento de su aplicación, donde hay de fondo (se usan antes de sembrar), starter (en el momento de sembrar), de cobertera (con cultivos ya implantados) y foliares (en plantas adultas).

Abonos

En el caso de los abonos, estos no están tan enfocados a las plantas en sí, sino que buscan nutrir la tierra en la que están las plantas para cubrir las carencias que pueda tener esa tierra a través de los nutrientes.

De esta forma, al mejorar la calidad de la tierra, indirectamente también mejoramos a la planta pues se puede nutrir mejor.

Los abonos se consideran siempre naturales, es decir, que no pasan por ningún tipo de proceso químico ni por la mano del hombre para crearlos. ¿Y cuáles son? Pues existen varios tipos, como por ejemplo:

  • Estiércol. Puede ser de caballo, vaca, oveja… En general son las heces de los animales que se recolectan debido a que tienen muchos nutrientes para la tierra. Se compran en granjas o en tiendas que lo vendan (no es fácil de encontrar, pero es uno de los mejores que hay).
  • Compost. Se realiza a través de desechos de la cocina, del huerto, flores, hojas, residuos, etc. Se puede hacer en casa o bien comprar en las tiendas. Más información.
  • Gallinaza. Como bien habrás intuido, es el estiércol de las gallinas y tiene una gran fuente de azufre, nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y magnesio.
  • Humus de lombriz. Es de los más conocidos y cada vez es más sencillo encontrarlo en las tiendas especializadas en jardinería.

Dentro de los abonos no solo se encuentran los orgánicos, sino que de un tiempo a esta parte también han aparecido los “inorgánicos”, que están realizados con compuestos minerales. Podríamos decir que son los fertilizantes orgánicos. No quiere decir que sean artificiales, ni que lleven químicos dañinos, sino que están hechos de una determinada forma para tener un abono más completo.

Diferencias entre abonos y fertilizantes

Antes te hemos comentado que abono y fertilizante no es lo mismo. Después de ver los dos tipos de fertilizantes y abonos que hay en el mercado, te queda claro que la principal diferencia entre ambos es que los abonos son naturales y los fertilizantes, salvo excepción, son químicos.

Sin embargo, hay una diferencia más que debes conocer sobre estos. Y es que mientras el abono actúa directamente sobre la tierra, el fertilizante lo hace sobre la planta.

En otras palabras, el abono nutre la tierra de la que se alimenta la planta. La función principal es la de enriquecer esa tierra, no en sí a la planta, que lo hace indirectamente. En el caso del fertilizante, el producto va específicamente a mejorar la planta, pero no la tierra. Aunque esta se puede nutrir indirectamente.

¿Cuál es mejor? Sin duda el abono, o una combinación de ambos.

Qué pasa si se supera la dosis de fertilizante

Qué pasa si se supera la dosis de fertilizante

Dicen que todo en exceso es malo. Y en el caso de los abonos y fertilizantes, también. Cuando a una planta o a la tierra le aplicas demasiados nutrientes, hay un momento en el que todo lo bueno se vuelve malo.

Cuando se produce una sobrefertilización, como se le llama a esta situación, se provoca una mayor probabilidad de que aparezcan enfermedades en las plantas. Es cierto que por sí solo puede no dañar, pero si se mezcla con otros elementos como un mal riego, exposición al sol (o falta de sol), etc. sí puede ser importante para que la planta no pueda afrontar un ataque.

De hecho, si te pasas con el abono o el fertilizante, harás que la planta crezca más débil e incluso se espigue (que comience con la floración agotándola) demasiado.

Si notas que las hojas están marchitas y tienen manchas o bien los bordes quemados, que se caen, que las flores no abren… estas pueden ser señales de que te has pasado fertilizándola.

¿Y qué enfermedades y plagas pueden aparecer? Pues sobre todo plagas de pulgones y cochinillas.

Cómo recuperar una planta con exceso de abono o fertilizante

Ahora bien, tiene solución. Si te has pasado con el fertilizante o el abono, y la planta está en una maceta, la actuación más rápida y mejor es la de sacarla de la tierra cuanto antes y ponerla durante 20 minutos en un recipiente donde tengas agua destilada. Esta eliminará el exceso de fertilizante así como el abono. Mientras, quita toda la tierra y limpia bien la maceta para, pasado ese tiempo, echarle tierra nueva y poner la planta.

Si están en cultivos (es decir, en la tierra), entonces lo mejor es regar el suelo dejándolo empapado para diluir de alguna forma ese producto. Otra opción que usan muchos es aplicar productos de enraizamiento porque al potenciar que se generen más raíces, las que hay no se saturan de fertilizante, sino que puede dispersarse mejor.

¿Tienes más dudas sobre cuándo aplicar fertilizante a las plantas? Consúltanos y trataremos de ayudarte.


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