Plantar chirimoya

La chirimoya es una fruta con buenas cualidades nutritivas y dietéticas

El chirimoyo, también conocido como árbol de chirimoyas, procede de la India occidental, pero a día de hoy es en España donde se centra mayoritariamente su producción. Este vegetal es muy apreciado por el fruto que da: La chirimoya. Esta fruta exótica tiene una gran calidad tanto a nivel nutricional como dietético. Esto se debe a que no sólo es baja en grasas, si no que contienen fósforo y es muy rica en vitaminas pertenecientes a los grupos B y C. Por ello, vamos a explicar en este artículo cómo plantar chirimoya.

Si estás pensando en plantar chirimoya, has acabado en el sitio correcto. Aquí te explicaremos cómo y cuándo sembrar este árbol y los cuidados que requiere.  ¡Asique anímate y sigue leyendo!

¿Cómo se siembran las semillas de chirimoya?

Es difícil que las semillas de la chirimoya germinen porque son muy duras

Existe la posibilidad de plantar chirimoya, o al menos sus semillas, directamente en la tierra sin más trabajo que limpiarlas correctamente y esperar a que crezcan por sí mismas. No obstante, las probabilidades de que todo este proceso no acabe de ocurrir de manera natural son bastante altas. Por ello vamos a explicar paso a paso cómo germinar las semillas de esta planta para poder trasplantarlas más adelante.

  1. Adquisición de semillas: Primero debemos conseguir semillas de chirimoya. Se pueden comprar o bien podemos usar las semillas de una que acabamos de comernos.
  2. Limpieza de las semillas: Eliminar cualquier rastro que pueda haber de pulpa en las semillas. Una buena forma de hacerlo es mezclar agua con un poco de cloro y sumergir ahí las semillas para desinfectarlas. Aquellas semillas que floten, no sirven para plantarlas ya que están en mal estado. Hay que sacar las semillas del agua con cloro enseguida y secarlas con papel absorbente.
  3. Cortar las semillas: A continuación debemos cortar o lijar un trozo muy pequeño en el extremo más estrecho de las semillas, pero con mucho cuidado. Así aumentamos las probabilidades de que germinen.
  4. Agua: Meter las semillas en un vaso de agua y dejarlas reposar toda la noche.
  5. Brote: Después de sacar las semillas del agua, debemos envolverlas en papel absorbente humedecido y almacenarlas en un recipiente con ventilación. El lugar donde debemos colocar este recipiente tiene que ser ligeramente cálido. Cuando el papel se seque, hay que volver a humedecerlo. Así debemos seguir hasta que las semillas muestren un pequeño brote blanco, que básicamente es su raíz. Esto debería ocurrir al cabo de 15 días.
  6. Primer trasplante: Cuando ya han echado sus primeros brotes debemos trasplantar las semillas a semilleros o pequeñas macetas. Pero antes de ello, hay que llenar la maceta o el semillero con un sustrato rico en materia orgánica y con un bueno drenaje. Las semillas se deben plantar con el brote mirando hacia abajo, pero cuidado, no es bueno enterrarlas demasiado profundo.
  7. Cuidados: Hay que ir regando las macetas o semilleros. El sustrato debe permanecer húmedo, pero no encharcado. Inicialmente el crecimiento es bastante lento, ya que a la planta le cuesta romper la dureza de las semillas y mostrar así sus primeras hojas.
  8. Segundo trasplante: Al cabo de uno a dos meses, las plantas de las chirimoyas ya deberían estar listas para trasplantarlas a su lugar definitivo.
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¿Cuándo plantar semillas de chirimoya?

Habitualmente, lo más recomendable es plantar chirimoya en primavera, ya que es entonces cuando sus semillas tienen más posibilidades de germinar exitosamente. No obstante, si vivimos en un lugar cuyo clima es muy templado o tropical, es decir, sin grandes variaciones de temperatura a lo largo de las estaciones, sí que podemos intentar plantar chirimoya en cualquier momento del año.

Más que el clima, el problema principal a la hora de sembrar este vegetal es que las semillas del mismo, a parte de ser extremadamente duras, contienen unos inhibidores de la germinación. Por este motivo, hacerlas germinar es una tarea algo difícil en muchas ocasiones y que no siempre tiene éxito.

¿Cuánto tiempo demora en crecer un árbol de chirimoya?

En el caso de que hayamos tenido éxito y nuestras semillas hayan empezado a germinar, debemos realizar el trasplante de las mismas a la ubicación definitiva del chirimoyo. Ahí, con los cuidados adecuados, comenzará a crecer este árbol frutal. Sin embargo, se trata de un proceso lento que requiere mucha atención y paciencia.

¿Cómo cuidar el árbol de chirimoya?

La chirimoya requiere ciertos cuidados

El chirimoyo es un árbol de un tamaño relativamente pequeño. No es muy habitual que supere los ocho metros de altura. Además, soporta excepcionalmente bien la poda, convirtiéndolo en una planta ideal para jardines medianos y pequeños. Pero como pasa con todos los vegetales, tras plantar chirimoya, este vegetal requiere ciertos cuidados.

En primer lugar está la ubicación. La cantidad de luz que requiere la chirimoya es muy grande. Si vivimos en un lugar donde el clima es suave o templado, podemos colocar el árbol expuesto a plena luz del sol. En cambio, si el clima que nos rodea es caluroso o el sol brilla muy intensamente en verano, el mejor lugar para el chirimoyo es un sitio en semisombra.

También a la hora de regar debemos cumplir ciertos requisitos. La frecuencia de esta tarea debe ser alta. Durante los meses cálidos hay que regar el chirimoyo cada dos días. Por otro lado, cuando hace más frío basta con dos riegos a la semana. Nunca debemos olvidarnos de que hay que evitar que el suelo del árbol de chirimoya se encharque.

Como ya hemos mencionado anteriormente, la chirimoya necesita suelos muy ricos en materia orgánica. Por ello es altamente recomendable utilizar algunos abonos como, por ejemplo, el bokashi, el humus de lombriz o el compost. Estos ayudarán mucho al crecimiento del chirimoyo, a parte de ser abonos completamente ecológicos.

Otro aspecto a tener en cuenta es la poda. Debemos realizar esta tarea en primavera o bien en otoño. Básicamente se trata de eliminar hojas y ramas del árbol que se encuentren en mal estado. En cuanto a la poda de formación, al igual que en todos los árboles frutales, sólo se debe realizar durante los primeros años.

¡Ahora ya sólo queda ponernos manos a la obra!


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