¿Te gustaría tener una planta de kiwi en tu jardín y no sabes cómo cuidarla? El kiwi es una planta trepadora muy apreciada por su fruta nutritiva y sabrosa, pero su cultivo requiere conocer algunas técnicas fundamentales para asegurar su salud, vitalidad y rendimiento. Uno de los aspectos más importantes en el cuidado del kiwi es la poda. Esta práctica ayuda a eliminar ramas secas, brotes indeseados y regula el crecimiento, estimulando así la producción de frutos de calidad.
Para realizar una poda correcta en kiwis, es esencial saber que existen diferentes tipos de poda y que el método varía si el ejemplar es masculino o femenino. Aprender a distinguir estos aspectos marcará la diferencia en el desarrollo y la cosecha de tu planta.
¿Por qué es tan importante podar los kiwis?

El kiwi (Actinidia deliciosa y variedades afines) es una planta vigorosa que puede crecer rápidamente y desarrollar abundante follaje. Sin una poda adecuada, las ramas pueden entrelazarse, dificultar el acceso a la luz solar y la ventilación, favorecer enfermedades y reducir la calidad y cantidad de la fruta producida.
Podar el kiwi permite:
- Formar una estructura sólida que soporte el peso de los frutos y facilite la recolección.
- Renovar la madera productiva, eliminando ramas viejas y estimulando la formación de brotes fructíferos.
- Prevenir plagas y enfermedades, pues una buena aireación y exposición solar reduce el riesgo de infecciones fúngicas.
- Optimizar la cosecha, logrando que la energía de la planta se concentre en las ramas más productivas.
Tipos de poda en el kiwi: Técnicas detalladas

Existen principalmente dos tipos de poda que se realizan en el kiwi y cada una cumple una función específica a lo largo del ciclo de vida de la planta.
Poda de formación

La poda de formación es crucial en los primeros años del kiwi (aproximadamente de 3 a 4 años tras la plantación) y se lleva a cabo durante el invierno, cuando la planta está en reposo vegetativo. Su objetivo es desarrollar una estructura fuerte y bien definida, generalmente con un tronco principal y dos brazos laterales, preferentemente a baja altura para facilitar la futura recolección y el manejo.
- Durante este periodo no se diferencia entre plantas masculinas y femeninas. El proceso consiste en seleccionar los brotes más vigorosos y próximos al suelo para formar el tronco principal y las ramas estructurales, eliminando el resto.
- Es recomendable guiar la planta mediante tutores o espalderas en forma de T o pérgola para obtener una distribución óptima de la vegetación.
En el proceso de formación, es importante acortar los sarmientos principales y controlar el rebrote excesivo para evitar la competencia interna y el sombreado.
Poda de fructificación (o de producción)

La poda de fructificación se lleva a cabo una vez la planta ha adquirido su estructura básica. Es la más relevante para lograr una cosecha equilibrada y una renovación constante de la madera productiva. Se realiza en dos momentos clave del año: en invierno, al finalizar el reposo vegetativo, y en verano, tras la floración y formación inicial de los frutos.
Poda de invierno en plantas femeninas
En las plantas femeninas, esta poda define el potencial de producción limitando el número de yemas y ramas productivas. El kiwi solo da frutos en los brotes nuevos desarrollados sobre ramas de un año, por lo que se deben suprimir aquellas que ya produjeron.
- Selección de ramas fructíferas: se eligen ramas de renovación (ramas jóvenes de 1 año y entre 1 y 2 metros de largo) que no hayan producido aún. Se eliminan ramas viejas y las que ya han fructificado.
- Distribución equilibrada: se busca un reparto armónico alrededor de la planta, evitando el amontonamiento de brotes.
- En cada vara fructífera conviene dejar entre 8 y 10 yemas, ya que cada una dará brotes y flores.
Poda de invierno en plantas masculinas
En las plantas masculinas, el objetivo es conseguir el máximo número de flores productoras de polen, necesario para la polinización de las femeninas. Se eliminan ramas débiles, viejas y aquellas que pueden crear sombra sobre las plantas femeninas, favoreciendo la formación de madera joven.
Poda de verano en plantas femeninas
La poda de verano se realiza a mediados de primavera o inicios de verano y está orientada a reducir el exceso de vegetación y eliminar los brotes que no contribuyen a la fructificación. Esta práctica mejora la ventilación y la iluminación interna, previniendo enfermedades y favoreciendo la maduración uniforme del fruto.
- Eliminación de brotes no fructíferos: reduce la competencia y permite que la energía de la planta se centre en los frutos en desarrollo.
- Despuntado de ramas: limita el crecimiento desordenado y mejora la entrada de luz.
Poda de verano en plantas masculinas
En las plantas masculinas, esta poda se efectúa tras la floración. El propósito es evitar el sombreado sobre las plantas femeninas y asegurar la madera de renovación para la próxima estación productiva. Se eliminan brotes excesivos y se conserva solo la estructura necesaria para la floración siguiente.
Herramientas y preparación para la poda del kiwi

Contar con las herramientas adecuadas y correctamente desinfectadas es esencial para realizar cortes limpios y evitar la transmisión de enfermedades. Para podar kiwis, necesitas las siguientes herramientas:
- Tijeras de podar: para cortes precisos en brotes y ramas delgadas.
- Serrucho de poda: útil para ramas más gruesas y lignificadas.
- Guantes de jardinería: protegen tus manos de raspaduras y cortes.
- Cicatrizantes vegetales: recomendados en cortes grandes para prevenir infecciones fúngicas.
Antes de usar cualquier herramienta, asegúrate de desinfectarla adecuadamente con alcohol o productos específicos, especialmente si trabajas con varias plantas. Esto reduce el riesgo de transmisión de enfermedades.
Cuidados tras la poda del kiwi

La poda genera heridas que, si bien necesarias, pueden ser vías de entrada para plagas y enfermedades. Por eso, después de cada sesión de poda, es fundamental aplicar algunos cuidados:
- Riego moderado: el primer día conviene un riego suave para favorecer la cicatrización. Ajusta la frecuencia según el clima y el tipo de suelo, evitando el encharcamiento.
- Cicatrizantes agrícolas: en cortes de gran tamaño, aplica un sellador o pasta cicatrizante para evitar infecciones.
- Vigilancia fitosanitaria: inspecciona semanalmente la planta para detectar plagas o síntomas de enfermedades.
- Fertilización: suplementa con nitrógeno, fósforo y potasio para estimular la brotación y la formación de frutos tras la poda.
¿Cuándo se podan los kiwis?

Cada tipo de poda corresponde a un momento concreto del año:
- Poda de formación y fructificación (invierno): se practica cuando la savia circula lentamente, al final del periodo de reposo vegetativo, facilitando que las heridas cicatricen rápidamente. Para profundizar en esto, te dejamos cómo plantar kiwis.
- Poda de verano: se centra en brotes verdes y ramas delgadas; como la savia fluye con mayor rapidez pero el daño es menor, se minimiza la pérdida de reservas y se estimula la ventilación.
¿Cuándo y cómo recoger los kiwis?

La recolección del kiwi suele llevarse a cabo en otoño, generalmente entre octubre y noviembre, dependiendo del clima local. En zonas más cálidas, la maduración puede adelantarse.
- Indicadores de madurez: los frutos deben estar firmes, con un tamaño adecuado (habitualmente de 5-6 cm de largo por 3-4 cm de ancho) y empezar a ceder levemente al presionar con suavidad.
- Conservación: tras recolectarlos, puedes consumirlos tras pelarlos o almacenarlos en refrigeración por varias semanas. Si los dejas a temperatura ambiente, consúmelos pronto para evitar que se estropeen.
Errores frecuentes al podar kiwis y cómo evitarlos
Para lograr una planta sana y una cosecha abundante, es aconsejable evitar algunos errores habituales:
- No diferenciar entre plantas masculinas y femeninas. Cada una requiere un tipo de corte, según su función en la polinización o la producción de frutos. Para entender mejor esto, consulta frutales que necesitan macho y hembra.
- Realizar podas demasiado intensas o demasiado ligeras. Una poda excesiva debilita la planta, mientras que una insuficiente incrementa el riesgo de enfermedades y reduce la productividad.
- Descuidar la desinfección de herramientas, lo que puede trasmitir hongos o bacterias entre plantas.
- No aplicar cuidados post-poda, especialmente tras cortes grandes o en estaciones lluviosas.
Un manejo cuidadoso y atento es la clave para disfrutar cada temporada de hermosos kiwis en tu jardín. Con las técnicas adecuadas y un calendario regular de cuidados, tu planta de kiwi te recompensará con vigor y frutos deliciosos.
