Potos: cuidados

Los cuidados del potos son fáciles

Imagen – Wikimedia/Joydeep

El potos es una trepadora que se utiliza mucho para decorar interiores: tiene hojas de buen tamaño, verdes y persistentes. Además, no suele tener plagas ni enfermedades, y tampoco es una planta que necesite cuidados especiales. Todo ello hace que sea una especie de lo más interesante tanto para principiantes como para expertos.

A pesar de que es tropical, es muy adaptable, pudiendo vivir dentro de la vivienda durante mucho tiempo. Así pues, a continuación te explicaremos cuáles son los cuidados del potos.

¿Cómo cuidar del poto?

La planta de potos es trepadora

Si te animas a tener una planta de poto en tu casa, has de conocer los cuidados que requiere para que te dure. De este modo, habrás hecho una compra excelente:

Luz y humedad ambiental

El potos se tiene que llevar a una habitación en la que haya ventanas. Necesita mucha luz para crecer, por lo que es importante que el lugar en el que lo vayamos a cultivar sea el adecuado para él. Asimismo, se tiene que poner lejos de dichas ventanas y de aquellas áreas en los que la luz se refleje, pues de lo contrario sus hojas se quemarían como consecuencia del llamado efecto lupa.

Otro punto importante es la humedad ambiental. Cuando es muy baja, la planta se empieza a secar; por eso es interesante conocer el grado de humedad del interior de la vivienda, para saber si tenemos que tomar medidas o no. Por ejemplo, si vives como yo en una isla, o estás cerca de la cosa o de un río, lo normal es que dicha humedad sea alta y por lo tanto no será necesario que hagas nada; pero si estás más hacia el interior, entonces sí tendrás que hacer lo siguiente:

  • En verano pulverizar/rociar sus hojas con agua de lluvia o destilada a diario, una o dos veces cada día.
  • El resto del año es mejor colocarle recipientes con agua alrededor de la maceta para mantener sus hojas en buen estado.

Riego

¿Cómo regar al potos? Siempre se ha de usar agua buena, es decir, agua de lluvia o una que sea apta para consumo humano. En muchos lugares de España la que sale del grifo tiene una calidad pésima, con un alto contenido en cal, por lo que no se debe usar para regar, a menos que se ponga a hervir antes y se deje enfriar antes de utilizarla.

La frecuencia irá variando a lo largo de todo el año, siendo más alta en verano y más baja en invierno. Por eso, durante los meses de calor se regará cada 3 días aproximadamente, y el resto una o dos veces a la semana.

Maceta y tierra

Las hojas del potos son verdes y perennes

La maceta ha de tener agujeros en su base. Es indiferente si es de plástico o de barro, pero sí es importante que el agua que no se haya absorbido pueda salir. De este modo, las raíces permanecerán intactas ya que se evita el riesgo de pudrición. Asimismo, tiene que ser del tamaño adecuado para que pueda crecer. En este sentido, si la ‘vieja’ maceta medía 10 centímetros de diámetro, la nueva debe medir unos 5-7 centímetros más tanto de ancho como de alto.

En lo que respecta a la tierra, se puede rellenar con sustrato universal (en venta aquí). Pero recomendamos echar antes una capa de arlita (en venta aquí) o de greda volcánica. De este modo, el drenaje será aún mejor.

Abonado

Otro de los cuidados del potos es el abonado. Se ha de hacer durante toda la temporada vegetativa de la planta, es decir, durante todos los meses en los que esté creciendo, que coinciden con la primavera y el verano. Con esto se conseguirá que crezca a buen ritmo, que esté más sana y que por lo tanto viva por mucho tiempo.

Como abonos y fertilizantes hay de varios tipos, te recomendamos que uses el guano o el extracto de algas (en venta aquí) si optas por productos naturales, o un fertilizante para plantas verdes (en venta aquí). Eso sí, sigue las indicaciones del envase para que no haya problemas de sobredosis. Estos productos pueden ser de gran utilidad si se usan bien, pero también causan muchos problemas cuando se echa más cantidad de la que ha indicado el fabricante; de hecho, las raíces pueden quedar inservibles.

Cambio de maceta

El trasplante se realizará en primavera, cada 2 o 3 años más o menos. Hay que ir viendo si las raíces asoman por los agujeros de la maceta, y en cuyo caso cambiarla a otra más grande. Si tiene un tutor, aconsejamos desenredar la planta, quitárselo y, cuando ya esté trasplantada, colocárselo de nuevo.

También se puede aprovechar para cortarle las hojas y/o tallos que estén secos con unas tijeras limpias. Has de cortar por lo sano, así lograrás que se vea preciosa.

Poto con hojas amarillas: ¿qué le pasa?

Es un problema común. Si tu planta empieza a tener las hojas amarillas, puede ser que tenga sed, demasiada agua o que no le pase nada en absoluto. ¿Cómo saberlo?

  • Falta de agua: si tu planta está pasando sed verás que las hojas nuevas amarillean rápido. Estas son las que están más lejos de las raíces, que son las que absorben el agua que luego será transportada a través de los vasos (o si se quiere »venas») a todas sus partes. Pero cuando la cantidad de líquido es insuficiente, los primeros síntomas se ven en el follaje más nuevo. Además de eso, también se notará la tierra seca.
  • Exceso de agua: ocurre justo lo contrario que cuando está pasando sed: en este caso, serán las hojas más viejas las que lo pasarán mal, porque son las primeras en recibirla. La tierra se verá muy húmeda, e incluso puede haber verdina o moho.
  • No le pasa nada: las hojas tienen una esperanza de vida limitada, por eso es normal que cada cierto tiempo veamos alguna hoja amarilla. Pero repito: alguna, no muchas. Si la planta lo está pasando mal, veremos muchas hojas con mal aspecto.

¿Qué hacer? Bueno, si está pasando sed lo que haremos será echarle abundante agua, hasta que la tierra se empape bien. Y si por el contrario se ha regado en exceso, habrá que sacarla de la maceta para que la tierra pueda secarse rápido. Podemos ayudarle envolviéndola con papel absorbente y dejarla así una noche. Luego, la plantaremos de nuevo y trataremos al potos con fungicida que lleve cobre (en venta aquí).

Los cuidados del potos son fáciles en interior

Esperamos que estos consejos te sirvan para saber cómo cuidar de tu potos. Si aún quieres saber algo más, decirte que puedes multiplicarlo muy fácilmente mediante esquejes en primavera-verano. Solo has de cortar un tallo y meterlo en agua, que tendrás que cambiar a diario. Una vez que le salgan raíces, plántalo en una maceta.

Que lo disfrutes.


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