Qué cocinar según el tipo de patata: guía completa y recetas

  • Existen más de 150 variedades de patatas en España, cada una ideal para diferentes tipos de recetas.
  • Elegir la variedad adecuada mejora el sabor, la textura y el éxito de tus platos con patata.
  • La patata aporta energía, vitaminas y es apta para dietas libres de gluten.

Tipos de patatas

Si existe un ingrediente fundamental en la gastronomía de todo el mundo, capaz de conquistar paladares de cualquier edad y nacionalidad, es la patata. Este tubérculo humilde se ha convertido en un básico imprescindible gracias a su enorme versatilidad y sus excelentes propiedades nutricionales. Más allá de las populares patatas fritas, la patata es protagonista de guisos, ensaladas, asados, tortillas y un sinfín de recetas que varían según el tipo de patata elegida y el método de cocción.

Lo que muchos desconocen es que existen cientos de variedades de patatas, cada una con características específicas que las hacen perfectas para diferentes usos culinarios. ¿Quieres saber qué recetas son ideales para cada tipo de patata y cómo realzar cada plato escogiendo la variedad adecuada? Sigue leyendo y descubrirás todos los secretos sobre qué cocinar según el tipo de patata.

¿Cuántos tipos de patatas existen y para qué sirve cada uno?

Variedades de patata

A escala mundial, se calcula que existen entre 7.000 y 8.000 variedades de patata, aunque en España se cultivan alrededor de 150 de ellas, concentradas principalmente en Castilla y León, Galicia, Andalucía y la Región de Murcia. Las patatas pueden clasificarse por el color de su piel y carne, el contenido en almidón y humedad, o por el momento de su recolección. Estas características determinan su textura, sabor y comportamiento en la cocina, razón por la que es imprescindible conocerlas si quieres elegir la mejor patata para cada plato.

El momento de recolección influye particularmente en la textura y el uso recomendado:

  • Patatas extratempranas y tempranas: Cosechadas al inicio de la campaña, tienen piel fina y alto contenido en agua. Ideales para ensaladas, cocción al vapor y recetas ligeras.
  • Patatas de estación o semitardías: Más carnosas y resistentes, son un excelente fondo de despensa. Muy versátiles, perfectas para cualquier método de cocción.
  • Patatas tardías o viejas: Con piel gruesa y contenido más alto en almidón, son las favoritas para guisos, purés y recetas tradicionales como las patatas a la riojana.

Según el uso culinario, se pueden distinguir tres grandes grupos:

  • Patatas para freír: Compactas y con alto contenido en almidón, como la Agria, Baraka, Caesar o Spunta. Absorben poco aceite, quedan crujientes y doradas.
  • Patatas para cocer: Variedades con textura suave y poca tendencia a deshacerse, como la Monalisa, Red Pontiac, Kennebec, Soprano o Spunta.
  • Patatas polivalentes: Admiten casi cualquier uso, como la Monalisa, Soprano, Rudolph, Lucinda o Colomba. Son grandes aliadas en la cocina.

Los tipos de patatas más populares y cómo reconocerlos

Qué cocinar según el tipo de patata

En el mercado español predominan algunas variedades que, por sus características, se adaptan especialmente bien a nuestras recetas más icónicas. A continuación te presentamos los tipos más consumidos y sus usos ideales:

Patatas Monalisa

Patata Monalisa

De piel lisa y color amarillo suave, la Monalisa es una patata de tamaño medio que destaca por su gran polivalencia. Absorbe poco aceite si se fríe, pero mantiene su firmeza si se cuece o se asa, por lo que es perfecta para tortillas, guisos, ensaladas y recetas al horno. Su textura la convierte en una elección infalible cuando se busca una patata «que sirve para todo».

Patatas Kennebec

Tipos de patatas Kennebec

Muy popular en Galicia, la Kennebec tiene piel fina y moteada, carne blanca y gran tamaño. Se caracteriza por su alto contenido en almidón y bajo en agua, lo que la hace ideal para guisos, cachelos, cocción al vapor y tortillas de patata que buscan una textura tierna y jugosa.

Patata Agria

Patata Agria

Con carne amarilla y piel oscura, la patata Agria es la favorita para freír, gracias a su baja humedad y su capacidad de absorber poco aceite. También es excelente para chips, patatas panaderas y pochadas, o incluso para tortillas con una textura firme por fuera y suave al interior.

Patatas Soprano

Patatas Soprano

Originarias de España, las Soprano son de piel amarilla clara y forma alargada. Resisten bien la cocción y no se deshacen, por lo que son excepcionales para freír, asar o cocer. Absorben poco aceite y son muy apreciadas en tortillas y guisos.

Patatas Rudolph

Patata Rudolph

De piel rojiza, carne blanca y forma ovalada, la Rudolph es una patata temprana y de bajo almidón. Es muy versátil y puede prepararse frita, hervida o asada. Su tamaño grande y su sabor suave la convierten en una gran aliada para recetas saludables.

Red Pontiac

Patatas Red Pontiac

La Red Pontiac tiene piel roja y carne blanca cremosa. Se emplea principalmente para cocer y es perfecta en ensaladas, ya que mantiene su forma y textura tras la cocción.

Otras variedades destacadas

  • Colomba: Muy versátil, piel clara y carne firme, utilizada para cocer, freír y asar.
  • Spunta: Ideal para freír y asar, carne amarilla y textura consistente.
  • Lucinda: Piel amarilla clara, excelente para cualquier receta, desde tortillas hasta guisos.

Cómo elegir la patata perfecta según el plato

Recetas según el tipo de patata

Si te has preguntado por qué a veces un plato con patatas sale perfecto y otras no, la clave está en seleccionar la variedad adecuada y prepararla con la técnica correcta. Aquí tienes una guía visual rápida:

  • Para freír: Elige patatas harinosas y compactas, como Agria, Baraka, Spunta o Caesar. Córtalas en tiras uniformes y déjalas unos minutos en agua antes de freír para que pierdan almidón y queden más crujientes.
  • Para cocer o ensaladas frías: Opta por Monalisa, Kennebec, Soprano, Lucinda, Spunta o Red Pontiac. Se mantienen enteras y tiernas tras la cocción. Ideales para ensaladillas y patatas cocidas al vapor.
  • Para guisos y estofados: Prefiere patatas de piel roja y pulpa amarilla, como Kennebec o Red Pontiac, ya que sueltan fécula pero no se deshacen. Mejor «chascar» las patatas que cortarlas para ayudar a espesar el caldo.
  • Para asar o al horno: Usa variedades harinosas y de tamaño grande, como Kennebec, Spunta o Monalisa. Cortar en rodajas o gajos, aceitar y hornear hasta que estén doradas.
  • Para tortillas: Las favoritas son Monalisa y Kennebec gallega, pero también se puede recurrir a Colomba, Soprano o Lucinda.

Recetas imprescindibles para cada tipo de patata

Platos con patata

  1. Tortilla de patatas: Elige Monalisa o Kennebec para conseguir una textura cremosa y jugosa en cada bocado. Puedes innovar añadiendo ingredientes como cebolla, bacon, queso o atún.
  2. Patatas fritas perfectas: Usa patatas Agria o Baraka. Fríe primero a baja temperatura para cocinarlas por dentro, sácalas, sube la temperatura y vuelve a freír para lograr el toque crujiente exterior definitivo.
  3. Patatas asadas al romero: Patatas Kennebec o Spunta, cortadas en gajos, aceite de oliva virgen extra, dientes de ajo y ramitas de romero. Hornear hasta que estén doradas y tiernas.
  4. Papas arrugás canarias: Variedades canarias como la papa negra, melonera o azucena negra. Hervidas en agua con mucha sal, servidas con mojo picón.
  5. Ensaladilla rusa: Red Pontiac o Monalisa, cocidas y cortadas en dados, mezcladas con mayonesa, atún, huevo cocido, zanahoria y guisantes.
  6. Puré de patatas clásico: Monalisa, Kennebec o Buffet. Hervir, chafar y añadir mantequilla y leche hasta lograr una textura suave.
  7. Patatas gratinadas o tartiflette: Monalisa o Colomba en rodajas, mezcladas con nata, queso y bacon al horno hasta que doren.
  8. Gnocchis caseros: Patatas Monalisa cocidas, chafadas y mezcladas con harina y huevo para formar la masa característica.
  9. Recetas internacionales: Prueba el colcannon irlandés (puré de patata y col), el aligot francés (puré con queso) o el curry indio con Red Pontiac.
  10. Platos tradicionales españoles: Patatas a la riojana (con chorizo y pimentón), patatas revolconas (con ajo y pimentón) o patatas a lo pobre (con cebolla y pimientos).

Consejos clave para preparar y conservar patatas

Conservación de patatas en casa

  • Antes de cocinar: Lava bien las patatas para retirar cualquier resto de tierra. Si van a freírse, es recomendable remojarlas unos minutos para eliminar el exceso de almidón y secarlas bien antes de ponerlas en la sartén.
  • Técnica de corte: El «chascar» las patatas (cortar y romper en pedazos irregulares) es ideal para guisos, ya que ayuda a espesar el caldo.
  • Temperatura: Para freír, realiza una doble fritura: primero a temperatura media y después a alta. Para asar, usa horno precalentado entre 170 y 190°C.
  • Conservación en casa: Guarda las patatas en un lugar fresco, seco y oscuro, preferiblemente en una cesta aireada. Evita ponerlas junto a cebollas, ya que el etileno de la patata acelera la maduración y deterioro de la cebolla.
  • Si pelas la patata y no la usas de inmediato, guárdala en la nevera cubierta de agua y consúmela en 24 horas.

Beneficios nutricionales de la patata y recomendaciones de consumo

Patatas saludables

  • Ricas en carbohidratos complejos, fibra y potasio. Son fuente importante de energía y favorecen la sensación de saciedad.
  • Elevado contenido en vitamina C y vitamina B6. Estas vitaminas refuerzan el sistema inmunitario y contribuyen al bienestar del sistema nervioso.
  • No tienen gluten, por lo que son aptas para celíacos y resultan una excelente opción en dietas sin gluten.
  • Bajo contenido en grasa y sodio. Una opción saludable si se preparan hervidas, al vapor, asadas o en guisos con poco aceite.
  • Propiedades antioxidantes y antiinflamatorias gracias a sus compuestos fenólicos y colina, mejorando la salud cardiovascular y cerebral.
  • Fáciles de preparar y de almacenar, son muy económicas y dan lugar a una increíble variedad de platos.

Trucos y consejos extra para dominar la cocina con patatas

Trucos para cocinar patatas

  • Para potenciar el sabor, añade hierbas aromáticas como orégano, romero o tomillo en el horno o sobre ensaladas tibias.
  • Si quieres patatas más ligeras, cocínalas al microondas o al vapor para evitar exceso de aceite.
  • Las patatas nuevas tienen más vitamina C y menos almidón. Se recomienda consumirlas pronto, ya que no soportan bien el almacenamiento.
  • No olvides consultar el etiquetado para conocer la variedad y el lugar de procedencia.

La patata es mucho más que un simple acompañamiento; es el centro de algunos de los platos más emblemáticos de la cocina mundial y, sin duda, una de las bases de la alimentación saludable, económica y variada. Conociendo las diferencias entre tipos de patatas y sus mejores aplicaciones culinarias, tienes el poder de convertir cualquier receta en una experiencia gastronómica insuperable.