Cómo cuidar un jardín de rosas

Rosa

Estos increíbles arbustos de bellas flores son espectaculares. Muchos de ellos tienen pétalos que desprenden un aroma muy agradable, y ¡lo hacen durante toda la temporada de floración! Su mantenimiento es, como veremos, muy sencillo, incluso si tenemos numerosos ejemplares.

Sigue leyendo para descubrir cómo cuidar un jardín de rosas: abono, poda, tratamientos contra plagas…, todo lo que necesitas sabes para disfrutar de estas plantas durante muchos años.

Jardín de rosas

Tierra

Los rosales son muy resistentes y adaptables, por ello pueden crecer en todo tipo de terrenos, incluyendo los de tipo arcilloso-calcáreo. Si tienes un suelo con tendencia a compactarse, mezcla la tierra que has extraído del hoyo de plantación con perlita, de tal manera que haya más o menos lo mismo de ambos sustratos. Por el contrario, si tienes una tierra muy arenosa, añádele turba negra.

Riego

Son amantes del agua. Lo ideal será regar de 3 a 4 veces por semana en épocas de calor y sequía, y el resto del año disminuir los riegos a 1 o 2 semanales.

Rosa sp

Abono

Para un excelente crecimiento y desarrollo se debe de abonar desde primavera hasta un mes antes de las heladas. Utiliza un fertilizante específico para rosales siguiendo los consejos del fabricante o, si prefieres optar por algo ecológico, puedes usar lo siguiente:

  • Cáscaras de huevo
  • Humus de lombriz
  • Estiércol
  • Guano (pon la dosis que indique el envase)
  • Compost

Poda

Estas plantas se deben de podar antes de la brotación (desde febrero hasta mediados de marzo en el hemisferio norte), pues de lo contrario acabaríamos teniendo unos rosales con hojas pequeñas y sin flores. Así, tendremos que rebajarle la altura un mínimo de 5 a 10cm (dependiendo del tamaño del ejemplar). Si los tuyos son muy altos, de alrededor de 1m, puedes podar sin problemas 50cm de tallo. No te olvides de cortar también los capullos florales una vez que los pétalos hayan caído; así obligarás a la planta a que saque nuevas flores.

Rosal

Tratamientos contra plagas

Son especialmente sensibles a los pulgones y a las cochinillas, dos plagas que les afectan mientras el buen tiempo y las altas temperaturas permanecen. Aunque poco pueden hacer ambas contra los tratamientos preventivos semanales con aceite de Neem, infusión de ajo, y/o agua mezclada con limón. Eso sí, si por lo que sea se nos ha olvidado y justamente se nos ha infectado un rosal, te recomiendo utilizar un insecticida químico; así evitaremos que la plaga se propague a los demás ejemplares.

Con estos consejos, tendrás un jardín de rosas precioso.


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Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, en el cual llevo desde el año 2006. El verde tiene un ''no sé qué'' capaz de enseñarnos muchas cosas... Ver perfil ›

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