Aloe thraskii o Áloe de costa, una planta suculenta espectacular

El Aloe thraskii, más conocido como Áloe de Costa o Áloe de las dunas, es uno de los áloes arborescentes más bonitos que existen. Sus largas y carnosas hojas de un precioso color verde-oliva, además de su espectacular inflorescencia amarilla hacen de él una planta muy interesante para decorar el jardín… aunque sea pequeño 😉 .

Pero no sólo es bonito, sino que también es capaz de resistir las heladas suaves siempre que sean puntuales.

¿Cómo es el Aloe thraskii?

Aloe thraskii en un jardín botánico

Nuestro protagonista es un áloe originario de Sudáfrica (concretamente de las dunas de KwaZulu-Natal) que desarrolla un tallo simple con una altura máxima de 4 metros. Posee muchas hojas largas con una longitud de hasta 1,6m, de color verde-oliva, sin espinas excepto en la línea media, que posee algunas. Las flores se agrupan en inflorescencias con 4-8 racimos de forma cónica. Éstos son muy densos, de color amarillo limón.

Su ritmo de crecimiento es, al igual que el resto de áloes arborescentes, muy lento. Pero es uno de los que crecen más cerca del mar, de modo que si vives cerca de una playa o de la costa, podrás tenerlo en el exterior si el clima es suave.

¿Cómo se cuida?

Ejemplares adultos de Aloe traskii

Imagen – World of Succulents

¿Te has enamorado de este áloe y te gustaría saber cómo cuidarlo? No te preocupes. No eres el único 🙂 . Aquí tienes su guía de cuidados:

  • Ubicación: siempre que se pueda, se ha de tener en el exterior, a pleno sol. En el caso de que no se tenga jardín o de que en invierno haga mucho frío, se puede tener también en el interior, en una habitación en la que entre mucha luz de manera natural.
  • Suelo o sustrato: no es muy exigente, pero es importante que tenga muy buen drenaje ya que de lo contrario sus raíces se podrían pudrir fácilmente.
  • Riego: hay que dejar secar la tierra completamente antes de regar.
  • Abonado: es importante abonarlo durante la primavera y el verano con un abono para cactus y suculentas, o echándole cada 15 días una cucharada pequeña de Nitrofoska.
  • Trasplante o época de plantación: en primavera.
  • Multiplicación: semillas en primavera-verano.
  • Rusticidad: soporta el frío y las heladas de hasta los -3ºC, pero han de ser puntuales y de muy corta duración. En cualquier caso, se debe de proteger del granizo y de la nieve.

¿Habías oído hablar de esta planta?

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Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, actualmente soy coordinadora de este querido blog, en el cual llevo colaborando varios años. Me encanta... Ver perfil ›

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