Cómo debes podar un almendro viejo

El almendro necesita podas regulares

Imagen – Wikimedia/Libero12 at Italian Wikipedia

El almendro, como todos los árboles frutales, requieren de dos tipos de podas: poda de formación y poda de producción. En este caso vamos a hablar de la poda de los almendros ya adultos o viejos, por lo que sólo nos centraremos en la poda de producción.

¿Quieres saber cómo debes podar los almendros más viejos para producir al máximo y mantenerlos saludables?

El almendro es un frutal que crece bastante rápido, y que ha demostrado ser muy adaptable. De hecho, se cultiva sin problemas desde hace unos mil años en toda la región mediterránea, donde las temperaturas en verano llegan a ser altas (35-40ºC de máxima, a veces algo superiores) con periodos secos o sequías que pueden durar meses (en mi zona, por ejemplo, podemos estar hasta seis meses sin ver llover). Aunque nunca se deja sin regar, sí que es cierto que, a diferencia de otros como los cítricos, tolera mejor la deshidratación.

Además, hay que decir que es uno de los que menos horas de frío necesita pasar para poder fructificar; en concreto, entre 250 y 300 horas serán suficientes para él, especialmente si es de variedades originarias de las Islas Baleares, o del sur y/o este de la Península Ibérica, como el ‘Marcona’ por ejemplo.

Sus frutos son muy importantes, ya que al tener un sabor agradable y a ser nutritivos, se incorporan en las recetas de postres, helados, bebidas… Se hacen incluso productos de higiene personal, como jabón de manos o champús. No es de extrañar pues, que más de uno acabe con un ejemplar en su huerto, jardín… o patio. Y es que su floración en primavera es espectacular, al cubrirse las ramas de magníficas flores que, según la variedad, son blancas o rosadas.

Pero para que todo vaya sobre ruedas, es importante preguntarse…

¿Cuándo se poda el almendro?

Bien. Como decíamos antes, hay básicamente dos podas que hay que hacerle a nuestro querido árbol: una es la poda de formación, que se le va haciendo regularmente desde que es un ejemplar de 1,5 metros y tiene un tronco muy delgado, hasta que se convierte en un árbol hecho y derecho cuyo grosor de tronco pasa a medir de los escasos 1-3 centímetros a los 10 centímetros o más cuando es más mayor.

Este es un tipo de poda que conviene hacer cuando es joven, pues son podas que pueden ser drásticas, ya que a menudo conlleva quitarle y/o reducirle varias ramas de una vez, y solo podrá soportarlo en su juventud. Asimismo, es necesario hacerlo durante la época de menor actividad, es decir, a finales de invierno para evitar la excesiva pérdida de savia.

Por otra parte, el otro tipo de poda que hay que hacer es la de producción. Esta tiene un único objetivo: conseguir que el almendro produzca la mayor cantidad de almendras posibles, y de la máxima calidad. También se hace a finales de invierno, aunque se puede en otoño cuando se le caigan las hojas -y siempre que no se produzcan heladas hasta pasados unos 3 meses-.

¿Cómo podar un almendro viejo?

La poda del almendro se hace a finales de invierno

Imagen – Wikimedia/Thomas Bjørkan

Vamos a partir de que el almendro ya se formó en su día. Cuando realizas la poda de producción, lo primero a tener en cuenta es que la mayor parte de la fruta (la almendra) se produce en elementos esenciales de las ramas llamados dardos o centros frutales. Estos elementos suelen tener una duración de cinco años y su crecimiento anual es escaso.

Por esta razón la poda de producción debe hacerse manteniendo, al menos, una quinta parte de estos dardos, reemplazándolos con los otros que dejan de ser productivos. Cuando queremos conseguir la renovación de los dardos, debemos podar todos los años aquellas ramas que tengan entre 4 o 5 años, teniendo un diámetro de entre 2 y 3cm sobre las cuales están los dardos de dicha edad.

Si estamos continuamente realizando esta renovación anual no será necesario efectuar los cortes en las ramas demasiado gruesas. Así evitaremos que se disminuya la producción de almendras. Por lo general, el almendro suele producir bastantes chupones en el centro del árbol, por lo que es conveniente dejar algunos. Estos chupones pueden constituir madera de reemplazo de una rama que sea necesario renovar.

De todas formas, como normalmente se debe eliminar gran parte de ellos, es conveniente hacerlo temprano en el verano, cuando aún son suculentos. Esto se realiza en la poda de verano.

Además de la eliminación de una quinta parte de las ramas con dardos, que permitirá la renovación de estos centros frutales, también deben eliminarse las ramas enfermas y dañadas para mantener el almendro continuamente saludable.

Con esta información podréis podar los almendros más viejos.


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