Enfermedades del magnolio

Algunas enfermedades del magnolio son bastante habituales

El magnolio es uno de los árboles más populares para tener en el jardín. No es de extrañar, pues es famoso por ser muy resistente y crear unas flores hermosísimas. No obstante, hay algunas enfermedades del magnolio que son bastante frecuentes y que deberíamos conocer. Sabiendo de antemano qué puede afectar a nuestro árbol, seremos capaces de prevenirlo o de detectarlo a tiempo para curarlo.

En este artículo hablaremos sobre las plagas y las enfermedades más comunes que pueden afectar al magnolio y cómo tratarlas. Si tenéis uno de estos árboles o estáis pensando en adquirir uno, os recomiendo que sigáis leyendo. Esta información os será muy útil para cuidar y mantener a vuestro magnolio correctamente.

Plagas y enfermedades del magnolio

Por lo general, las enfermedades del magnolio son poco peligrosas

Generalmente, las enfermedades del magnolio son bastante comunes y poco peligrosas. De todas formas, no está de más saber detectarlas y en consecuencia curarlas de forma pertinente. El magnolio es un árbol que suele impresionar mucho a las personas alrededor de todo el mundo, pues se muestra como una planta muy resistente y fuerte. Por lo tanto no es de extrañar que resulte un poco difícil detectar si está sufriendo alguna enfermedad o no.

No obstante, si conocemos bien las enfermedades del magnolio nos resultará más fácil identificarlas y así curar al árbol a tiempo. Con el fin de facilitar esta tarea, vamos a hablar a continuación sobre las enfermedades y afecciones más comunes del imponente árbol magnolio.

Cancro

Una de las enfermedades del magnolio más habituales es el denominado cancro. Este puede llegar a ser un peligro potencial, al menos en los árboles grandes, puesto que provoca un anillado de las ramas. ¿Cómo lo podemos detectar? Pues la mejor manera es hacer revisiones periódicas de la planta. Si el magnolio tiene de repente una rama seca, lo más probable es que se trate de cancro. Cuanto antes lo detectemos, antes podremos podar esa rama seca para ayudar al árbol. Además, deberíamos examinar el magnolio a fondo hasta hallar el lugar en el cual la corteza inició su desprendimiento. También pueden aparecer nudos no habituales.

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El cancro es una enfermedad generada por un hongo que suele formar parte de los géneros Colletotrichum, Gloeosporium o de la especie Coniothyrium fuckelii. Es bastante más frecuente en zonas cálidas y húmedas.

Hongos

Otra patología que suele afectar con bastante frecuencia al magnolio son los hongos. Se detectan porque crean unas manchas en las hojas de la planta. Estas manchas pueden tener formas, tamaños y colores diferentes. En cuanto a su ubicación, pueden encontrarse tanto en el haz como en el envés de las hojas. Hay que destacar que los hongos no son una enfermedad grave y no es imprescindible curarla, pero tampoco está de más.

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Si bien es cierto que se puede dejar a la planta tal y como está, lo más recomendable es limpiar y eliminar las hojas muertas por el bienestar del magnolio. También es altamente aconsejable limpiar las hojas y las ramas jóvenes del árbol para evitar que el magnolio pueda verse afectado por los hongos. Bien es sabido que más vale prevenir que curar. Asique un buen mantenimiento y limpieza son la calve para cuidar bien de nuestro magnolio y mantenerlo sano y fuerte.

Hojas de algas

Al igual que los hongos, también la enfermedad de las hojas de algas provoca manchas en las hojas del árbol. Sin embargo, estas manchas suelen ser muy similares entre sí, pero diferentes a las manchas creadas por los otros hongos. En el caso de las hojas de algas, las manchas son básicamente áreas aterciopeladas cuyo color es marrón rojizo, tanto en la parte superior como en la inferior, y con una estructura parecida a pelos. Podemos combatirla aplicando un fungicida en las hojas dañadas. A pesar de que la planta puede acabar teniendo mal aspecto por esta enfermedad, realmente no es nada grave.

Podredumbre de la madera

Una de las enfermedades del magnolio más temibles es la podredumbre de la madera, también conocida como podredumbre parda. En este caso sólo podremos salvar al árbol si la detectamos rápidamente y evitamos su avance. Para detectarla debemos fijarnos en la aparición de leves marchitamientos por el dosel de la planta o de áreas con fugas. La podredumbre de la madera puede aparecer en el interior del árbol o a su alrededor.

Además, la madera afectada por la podredumbre suele adquirir unas manchas de color marrón pardo, de ahí su nombre. Su apariencia suele ser cúbica y agrietada debido al secado. Esta enfermedad también genera unos cuerpos fructíferos muy similares a costras, hongos o estantes, cuya textura es muy leñosa y dura cuando están maduros.

¿Cómo curar un magnolio?

La mayoría de las enfermedades del magnolio se pueden tratar

Si tenemos sospechas de que nuestro árbol puede estar enfermo, lo mejor es intentar curarlo. Para ello es importante que tengamos en cuenta que las enfermedades del magnolio deben ser tratadas teniendo siempre en cuenta la gravedad de los síntomas y la edad del árbol. Con toda la información que hemos dado hasta ahora, ya deberíamos ser capaces de diferenciar las patologías que suele afectar a esta planta.

Vamos a hacer a continuación un pequeño resumen para saber cómo curar las enfermedades del magnolio:

  • Cancro: Si queremos curar a un árbol que tiene cancro, lo mejor que podemos hacer es podar la rama o la zona afectada y dos centímetros extras del tejido que se encuentra alrededor y no presenta síntomas. De esta manera prevenimos que el cancro se propague a otros sitios del vegetal. Al tratarse de un hongo, también se pueden aplicar fungicidas.
  • Hongos: La mejor manera es prevenirlos a través de una buena limpieza y mantenimiento.
  • Hojas de algas: Aplicar un fungicida a las hojas afectadas.
  • Podredumbre de la madera: Sólo podremos salvar al magnolio de esta enfermedad si la detectamos a tiempo. En este caso, lo mejor es recurrir a un especialista para que nos indique qué tratamiento seguir.

Ojalá nunca nos veamos en una situación en la que nuestro magnolio sufra una enfermedad, pero si pasa no debemos preocuparnos demasiado. Estas enfermedades no son graves, pero conviene eliminarlas si nos es posible.


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