Olea

Olea europaea

Los olivos (Olea europaea) son las plantas de las que se obtienen las olivas o aceitunas, pero existen muchas otras especies de el género Olea, todas muy similares, pero con características únicas. Este género está compuesto por unas 33 especies que se pueden encontrar por todo África, Europa mediterránea, Asia tropical, Nueva guinea y el este de Australia.

En este artículo vamos a hablar de todo lo que hay que saber de estas plantas, intentando dar a conocer alguna especie menos común.

Características comunes del género Olea

Olea europaea, conocido como olivo

Imagen – Wikimedia/David Brühlmeier

Todas las especies son árboles o arbustos de madera densa, con hojas simples, opuestas y con los márgenes enteros. Las hojas suelen ser coriáceas (duras), sobre todo en las especies de climas secos. La forma de las hojas es ovalada acabada e punta, siendo mucho más alargadas y finas en los de climas secos y más anchas en los tropicales. Las flores son pequeñas, con cuatro pétalos, y aparecen agrupadas en cimas. El fruto varía en color, pero es siempre igual que las olivas, una drupa con un endocarpio duro (el hueso) que protege a la semilla.

En cuanto a los cuidados, no es fácil hablar de ellos en general debido a los distintos climas en los que crecen. Además, no hay información fiable sobre las especies distintas a Olea europaea, puesto que no se suelen cultivar.

Usos Aceite de oliva

Como sabrás, las olivas (el fruto de Olea europaea) se utilizan tanto para extraer aceite de muy buena calidad como para alimento tras someterlas a cierto proceso. Esta especie también se utiliza para leña, sobre todo cuando ya no dan grandes producciones o por podarlos. También es muy común utilizar ejemplares de avanzada edad como planta ornamental, a veces podados de formas curiosas. Su variedad silvestre, el acebuche, también se puede utilizar para extraer aceite de calidad superior (aunque cada fruto produce mucho menos), pero lo más común es cultivarlo para bonsai o utilizarlo en repoblaciones. El acebuche también se suele utilizar como pie de injertos de olivo.

También se les dan otros usos a los olivos, usando el aceite como base para hacer perfumes o jabones y otros productos cosméticos, o incluso cociendo hojas o corteza y utilizándolo como medicinal. El resto de especies es posible que reciban uso en sus lugares de origen, pero no fuera de allí. Habían algunas otras especies que se podían ver en jardines botánicos, como Olea africana, pero la gran mayoría ahora se consideran subespecies de Olea europaea. La única que sí puede recibir uso maderero es Olea capensis, un árbol africano con una de las maderas más duras (recibe el nombre de ironwood, madera de hierro).

Especies más destacadas

Olea europaea Detalle hojas y fruto de Olea europaea

Especie muy variable, que puede tener desde porte arbóreo a ser poco más que una mata. Es, con diferencia, la especie del género Olea con más importancia económica, uno de los principales cultivos mediterráneos. Normalmente se llama Olea europaea solo a los olivos cultivados, con troncos gruesos, hojas lanceoladas, curvas y con el envés plateado. Fruto generalmente negro, de gran tamaño en comparación al resto de Olea, aunque depende de la variedad. Corteza lisa, pero tronco muy abultado con la edad. Realmente este nombre incluye también a todas las subespecies que vamos a ver a continuación. El nombre correcto de los olivos cultivados es Olea europaea subsp. europaea var. europaea. O para abreviar, Olea europaea seguido del nombre del cultivar.

En cuanto a los cuidados, que son los mismos para todas las subespecies: Prefieren estar a pleno sol, aunque toleran algo de sombra. Soportan muy bien la sequía, aunque crecen mejor con un aporte regular de agua. No son nada exigentes con el tipo de suelo, siempre y cuando tenga buen drenaje. Aguantan bien las heladas, pero aquí sí importa la subespecie y el cultivar, algunas aguantando temperaturas por debajo de -10ºC y otras pasándolo mal por debajo de -2ºC.

Olea europaea var. sylvestris Olea europaea var. sylvesris

El acebuche. Nativo de toda la región mediterránea. En realidad este nombre científico no es del todo correcto, ya que no está completo. Para referirnos a él lo más correcto es llamarlos Olea europaea subsp. europaea var. sylvestris. De porte arbustivo, generalmente de menor tamaño que los olivos, con tronco y ramas mucho más finos. Sus hojas son pequeñas, ovaladas, planas, con el haz verde oscuro brillante y el envés verde claro. Muchas veces producen ramillas finas transformadas en espinas.

En Mallorca encontramos el ullastre, que es una variedad de acebuche con menor porte y hojas más redondeadas y pequeñas.

Olea europaea subsp. cuspidata Olea europaea subsp. cuspidata

Anteriormente llamado Olea africana. Es prácticamente igual a los olivos cultivados, pero con fruto más pequeño y el envés anaranjado en vez de plateado. Generalmente también tiene un porte mayor. Su corteza empieza siendo lisa, pero con el tiempo de rompe en diminutas placas. Tiene un gran área de distribución, ocupando todo el sureste de África, pasando por la Península arábiga hasta partes del sur de Asia.

Olea europaea subsp. guanchira

Endemismo de las islas canarias. Por lo demás, casi indistinguible del acebuche, aunque sin espinas.

Olea capensis ejemplar joven de Olea capensis

El olivo de hierro, con la madera más densa y dura de la familia, tanto que se hunde. Las hojas son lanceoladas, grandes, más parecidas a las del laurel que a las de los olivos, del mismo color verde claro en el haz y el envés. Llega a hacerse un gran árbol, de hasta unos 40m, con una corteza muy llamativa, en láminas verticales de color blanco sobre un fondo negro. El fruto es negro y muy pequeño, incluso de menor tamaño que el del acebuche. Su distribución principal es África tropical, pero también se encuentra en Sudáfrica y en Madagascar.

Otras especies Olea paniculata

Existen otras 30 especies de Olea, pero son muy poco conocidas y prácticamente no existe información sobre ellas. Lo más destacable es que muchas de ellas tienen hojas muy brillantes, similares a las de algunos ficus (como Olea paniculata, que parece un Ficus benjamina) o a los aligustres. De hecho, muchas especies de Olea antes se consideraban Ligustrum.

¿Qué te ha parecido? ¿Sabías que existían más especies de Olea además de Olea europaea? La pena es no poder recomendarlas, puesto que no se venden ni semillas.


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