Scaevola aemula o flor de abanico, una variedad extraordinariamente resistente

scaevola aemula

La scaevola aemula no es una planta que nos resulte demasiado reconocible por su nombre pero, en cuanto la conozcas, estamos seguros de que vas a querer tenerla en tu jardín. Porque es una variedad muy resistente, y puede aguantar incluso temperaturas extremas cuando se trata de calor.

Si vives en un lugar en el que los veranos son muy calurosos, esta planta es una opción a tener muy en cuenta. Veamos las características y los cuidados que necesita esta variedad, a la que también se conoce con el sobrenombre de flor de abanico.

De Australia al clima mediterráneo

La flor de australia que puedes tener en casa.

La scaevola aemula es una planta originaria de Australia. Sin embargo, su gran capacidad de adaptación, ha hecho que se vuelva muy popular en otras partes del mundo. En el caso de España, el clima mediterráneo resulta ser uno de los mejores para la flor de abanico.

En su hábitat natural, esta planta prefiere estar en suelos bien drenados, y es habitual encontrarla en las zonas costeras, incluso en las dunas de arena. Al ser muy resistente frente al viento y la salinidad, es una planta muy recomendada en entornos marítimos, incluso en aquellos donde el clima es bastante cálido.

Características de la scaevola aemula

Todos los cuidados que necesita la flor de australia

En cuanto hayas visto e identificado una planta de esta variedad, ya no tendrás ningún problema para reconocerla en el futuro. No obstante, aquí tienes sus características más destacadas:

  • Morfología. Estamos ante una planta de porte rastrero o colgante. Así que puedes plantarla directamente en el suelo de tu jardín, o ponerla en una maceta en tu balcón.
  • Hojas. Las hojas de esta planta tienen un color verde intenso, y llaman la atención por su forma lanceolada, su aspecto carnoso y por contar con los márgenes dentados. Esto hace que la scaevola resulte llamativa incluso cuando no está en flor.
  • Flores. Sin duda, la característica más llamativa de esta planta son sus flores. Se presentan en racimos que surgen en los extremos de los tallos. Cada una de las flores tiene cinco pétalos que están fusionados parcialmente, y cuentan con un espolón central. Es esto lo que les confiere esa particular forma de abanico. Por lo que se refiere a su color, las podemos encontrar en morado, en blanco o en rosa. Además, esta es una de las pocas plantas capaces de dar flores azules de manera natural. Su floración es bastante prolongada y, dependiendo del clima, se puede extender desde la primavera hasta el otoño.
  • Tamaño. La planta puede alcanzar una altura de entre 15 y 30 centímetros, pero su crecimiento se da más en horizontal que en vertical. De ahí que sea una buena alternativa como planta rastrera para cubrir grandes superficies de terreno, pero también como planta colgante.
  • Tallos. Los tallos de la scaevola aemula son delgados y flexibles, pero muy resistentes. Tienen capacidad de enraizar en los puntos en los que tocan el suelo. Esto es lo que permite que esta planta pueda llegar a cubrir grandes extensiones.
  • Frutos. Tras las flores, esta planta produce unos pequeños frutos de forma redondeada. Pero no son demasiado significativos.

Cuidados de la scaevola aemula

Todas las cualidades de la scaevola aemula

Estamos ante una planta muy atractiva y resistente, que ha sido capaz de expandirse por jardines de todo el mundo. Si quieres ponerla en tu jardín para que le añada textura y color, aquí tienes algunas indicaciones que te ayudarán a darle justo los cuidados que necesita.

Condiciones de luminosidad

La cantidad de horas de luz solar que recibe una planta, y si esta luz es directa o indirecta, influye mucho en su estado de salud, y también en su belleza.

En el caso de la flor de abanico, la ubicación perfecta para ella es aquella en la que pueda recibir muchas horas de sol. Y si es directa, todavía mejor. No obstante, no pasa nada si la colocas en un lugar en semisombra. Eso sí, cuanta más luz directa reciba, más rápido será su crecimiento y más abundante resultará su floración.

Condiciones del sustrato

La scaevola se encuentra mucho más cómoda en suelos bien drenados. Aunque se adapta fácilmente a todo tipo de terrenos, es mejor plantarla en suelos que estén entre ligeramente ácidos y neutros.

En la medida de lo posible, evita plantarla en un sustrato que sea demasiado compacto y acumule mucha agua. Ya que esto podría dar lugar a una indeseada acumulación de agua en las raíces, que derivaría en una pudrición de las mismas.

Riego de la scaevola aemula

Una de las grandes ventajas que tiene esta planta a la hora de adaptarse a diferentes entornos y climas, es que tiene una importante capacidad de resistencia frente a la sequía. Si te vas unos días fuera de casa, no vas a necesitar que nadie se ocupe de ella, porque aguantará perfectamente.

No obstante, si le proporcionas un riego regular durante los meses más secos del año, la verás desplegar toda su belleza.

Si no la riegas con demasiada frecuencia, no te excedas cuando le aportes agua. Con esta variedad hay que evitar todo lo posible el encharcamiento, porque puede ser fuente de enfermedades radiculares.

Resistencia frente a las temperaturas

Esta es una planta que aguanta muy bien el calor. En pleno verano puede estar al sol durante muchas horas y sobrellevarlo bien. Aunque en este caso es especialmente importante que le aportes un riego regular para mejorar su capacidad de resistencia.

También tiene cierta tolerancia frente al frío, pero una helada puede resultar mortal. Si estás en un lugar en el que las heladas son frecuentes en invierno, lo recomendable es que tapes la scaevola aemula por las noches y la descubras por el día.

Poda de la flor de abanico

La scaevola es una variedad que responde muy bien frente a la poda ligera. De hecho, esto le ayuda a mantener una forma compacta y estimula una floración continuada.

Además de cortar los tallos que veas que están “feos” o que hayan crecido demasiado, procura retirar las flores marchitas. Esto evita que la planta gaste energía en flores que ya han terminado su ciclo vital, y estimula la aparición de nuevas flores.

Si te gusta que tu planta esté grande y bonita y no quieres podarla, pero vives en una zona muy ventosa, puede ser beneficioso que le proporciones un soporte o tutor. Así el aire no acabará por romper alguno de sus tallos.

Siguiendo estas sencillas pautas, conseguirás que tu scaevola aemula crezca fuerte y sana, y que alegre tus días con sus originales flores. ¿Qué te parece esta planta, ya la conocías?


Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.