Ciclo de vida y variedades de albahaca

Variedades de albahaca

La albahaca es una de mis plantas favoritas y también lo es de muchas personas que conozco. Quizá por eso es común que esté presente en los huertos, en parte por su sabor aunque también por su poderoso aroma. Es una planta fácil de distinguir pues basta con olerla para saber que estamos frente a una planta de albahaca. La misma se utiliza fresca en ensaladas y pasta y es un gran condimento para tener siempre a mano. Quienes no pueden cultivarla en un espacio abierto se animan a tenerla en macetas en la cocina, en un lugar en el que la planta reciba luz y sol.

De todas las plantas aromáticas, la albahaca es una de las grandes protagonistas y muy elegida tanto para cocinar como para cultivar en casa.

Variedades de albahaca

Albahaca verde

La albahaca es fácil de cuidar y muy noble en este sentido, otra de las razones por las cuales muchas personas eligen cultivarla en el huerto. Pero pocos saben que hay diferentes variedades de albahaca. La más común es el albahaca verde, cuyo nombre científico es Ocimum bacilicum. Es la típica planta de albahaca de hojas verdes que puedes conseguir en cualquier parte y luce brillante y compacta.

Hay una segunda variedad de albahaca menos común que es la albahaca morada o Cimum basilicum var. Purpuparascens, que se diferencia de la anterior por sus hojas ovaladas de color púrpura y un aroma especiado. Durante el verano, esta variedad además regala unas pequeñas flores rosas.

Cualquiera sea la variedad cultivada, debes tener en cuenta que la albahaca no requiere muchos cuidados aunque sí es muy sensible a las heladas y por eso hay que resguardarla en lugares de clima frío.

Si quieres cultivar variedades de albahaca, puedes comprar una planta pequeña y plantarla en la tierra o bien hacerlo por semillas en semilleros, siempre a finales de invierno o a comienzos de la primavera. Ubica los semilleros en un lugar soleado y lejos del frío, y en una tierra húmeda y con buen drenaje. Una vez que han nacido las plántulas es muy fácil de transplantar para colocarla en su lugar definitivo.

Muerte y renacer de la albahaca

Albahaca morada

Muchos me preguntan qué hacer con la albahaca cuando comienza el otoño y llegan los meses más fríos del año. Lo cierto es que, como decíamos, es una planta que no tolera las heladas y a la que le apetece mejor el clima templado a cálido. Su ciclo de vida entonces estará guiado por las temporadas del año.

El ciclo de vida de la albahaca finaliza cuando llega el frío aunque la planta puede durar más tiempo en el interior. Lo que sucederá tarde o temprano es que la planta se seque para finalmente morir. La buena noticia es que si observas bien verás unas flores pequeñas y detrás de ellas unas pequeñas semillas que son las que hay que recoger para guardarlas y sembrarlas en primavera, cuando la temperatura es más agradable.

Entonces, la respuesta a qué hacer con la albahaca en otoño e invierno, es nada. Como hemos dicho anteriormente, la albahaca es una planta anual y su ciclo termina cuando llega el frío o los días se empiezan a acortar. Si la tenemos en el interior del hogar es posible que aguante algo más de tiempo, pero finalmente la albahaca terminará secándose y muriendo. Detrás de las flores dejará unas pequeñas semillas que podemos sembrar en primavera y así poder volver a disfrutar de la albahaca en verano.


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