La cica

Cyca revoluta

La Cica (Cyca Revoluta) es una de las plantas que podríamos considerar ”fósil viviente”. Ya existía antes de que aparecieran los dinosaurios y, de hecho, se cree que empezaron su evolución hace más de 300 millones de años. Una evolución que, a pesar del tiempo que ha transcurrido ya, apenas la ha cambiado mucho. Toda ella está diseñada para soportar diferentes climas, tanto los muy cálidos como los fríos, por lo que es perfecta para tener en todo tipo de jardines, independientemente de las temperaturas que haya en la zona.

Y por si fuera poco, puede crecer en todo tipo de suelos, incluyendo los calizos. Y, lo que es más interesante si cabe: es muy, muy fácil de cuidar. Si no me crees, echa un vistazo a esta guía sobre la Cica que hemos preparado para ti.

Características de la Cica

Macro de cica

A los seres humanos les gusta la cica, no a todos por supuesto, pero sí a un buen número de ellos. La prueba de ello es que se ha vuelto muy popular en prácticamente todo el mundo, excepto en los polos y en los desiertos, ya que si bien es muy rústica, no tolera las temperaturas extremas. Pero por lo demás, decora los parques y los jardines públicos y privados de muchísima gente. ¿Por qué? Bueno, antes de responder a esa pregunta, veamos primero cuáles son sus características principales.

Características de la Cica

Jardín de Cycas

La Cica es una planta conocida científicamente con el nombre de Cycas revoluta, pero comúnmente se le llama Palma de Sagú o simplemente Cica 🙂 . Pertenece a la familia botánica Cicadaceae, y es originaria del sur de Japón. Tiene un tallo cilíndrico cubierto de cicatrices que van dejando las hojas a medida que caen. Hojas que por cierto son pinnadas, de color verde intenso por el haz, y más claro por el envés, de hasta 150cm de longitud y coriáceas (es decir, un poco duras). Crece lentamente hasta alcanzar una altura total de 3m, pero en cultivo rara vez supera los 2m.

Es una planta dioica, esto es, hay pies machos y pies hembras. Los primeros emiten una espiga lateral que puede alcanzar los 60cm de altura; en cambio las segundas presentan unos conos redondeados los cuales contienen las macrosporas, que son esporas femeninas.

Hay que decir también que es muy tóxica si se ingiere cualquier parte de la planta, especialmente las semillas ya que contienen un nivel más alto de la cicasina, es decir, de la toxina. Los síntomas de intoxicación pueden ser desde una leve irritación gastrointestinal, hasta un fallo hepático. Por este motivo es sumamente importante evitar ponerla en jardines donde haya niños pequeños y/o animales domésticos. Los perros y los gatos suelen ignorarla, pero si no se quiere arriesgar, mejor poner otra planta.

Tiene una esperanza de vida de 300 años.

¿La cica es una palmera?

Brotes nuevos en Cycas

A pesar de su apariencia, no es una palmera. La cica, como dijimos, pertenece a la familia de las cicadáceas; las palmeras por el contrario son de la familia Arecaceae. Nuestra protagonista tiene un origen mucho más antiguo, y además a diferencia de las palmeras producen esporas para reproducirse.

Se trata de una planta del reino de la Gimnospermas (como las coníferas o el árbol de Ginkgo), que fue el primero en habitar el planeta Tierra hace unos 400 millones de años.

Cuidados de la Cica

La cica es muy rústica y adaptable, pudiéndose tener tanto en maceta como en el jardín. Veamos qué cuidados requiere en un sitio o en otro:

En maceta

Cica en maceta

Gracias a su lento crecimiento y a su reducido tamaño, se puede tener en macetas decorando, por ejemplo, el balcón, la terraza o el hogar. Para tenerla perfecta, se recomienda cuidar de la siguiente manera:

  • Ubicación: crecerá mejor al sol directo en el exterior, pero puede estar en semisombra. En interior poner en una habitación muy luminosa.
  • Riego: ocasional, evitando el encharcamiento. Lo ideal es dejar secar el sustrato completamente antes de volver a regar.
  • Sustrato: con buen drenaje. Una buena mezcla sería turba negra y perlita a partes iguales.
  • Trasplante: cada 2-3 años, en primavera, a una maceta 2-3cm más amplia.
  • Abonado: desde primavera hasta verano, se aconseja abonar con un abono mineral para plantas verdes combinado con un abono orgánico líquido, como guano. Abonar una vez con uno y al cabo de un mes con otro.
  • Poda: no es necesario podar, pero se pueden ir quitando las hojas que ya estén amarillas y/o marrones.

En el suelo

Cycas revoluta

Si tienes, aunque sea, un jardín pequeño, la cica te puede quedar estupendamente bien en cualquier rincón, como por ejemplo, cerca de la entrada de la casa. Se cuida de la siguiente manera:

  • Ubicación: aconsejable plantarla en una zona donde le dé el sol directo.
  • Riego: durante el primer y el segundo año, se debe regar al menos una vez por semana. A partir del tercero, como su sistema radicular ya se habrá adaptado al terreno y a las condiciones de cultivo, se pueden espaciar un poco los riegos, dejándolos a uno cada 15 días.
  • Suelo: no es exigente en cuanto a tipo de suelo.
  • Trasplante: la época de pasarla de maceta al suelo será en primavera, procediendo a hacer un agujero de plantación de 50cm x 50cm. También se puede hacer en verano si vives en un clima suave.
    Si la quieres pasar de suelo a maceta, debes hacer cuatro zanjas profundas de 50-60cm, y con una laya (que es una especie de pala recta), se va haciendo palanca hasta que la planta sale con el cepellón de raíces. Después, se planta en una maceta amplia -de unos 30cm de diámetro como mínimo-, con sustrato poroso como puede ser turba negra y perlita a partes iguales. Luego, se ubica en una zona soleada y se riega.
  • Abonado: no es muy necesario, pero crecerá mucho mejor y evitaremos que tenga problemas si la abonamos desde primavera hasta comienzos de otoño, con los mismos abonos que en el caso anterior (abono mineral un mes, abono orgánico líquido el siguiente).
  • Poda: quitar las hojas amarillas y/o marrones.

Tanto si está en maceta como en el suelo, es importante saber que resiste heladas de hasta los -11ºC y temperaturas tan altas como los 42ºC.

Reproducción de la Cica

Frutos de Cycas

La Cica es una planta que, por su lentitud al crecer, se suele reproducir más por hijuelos, aunque también se puede hacer por semillas. Sepamos cómo proceder en cada caso:

Por hijuelos

En primavera, se cortan los hijuelos que salen de la base de la planta madre con un cuchillo sin sierra, y se impregna la base de nuestras futuras Cicas con hormonas enraizantes líquidas. Después, quedará plantarlos en macetas individuales con un sustrato que tenga buen drenaje (como turba negra y perlita a partes iguales, o sustituir la perlita por la arena de río), y regar.

Finalmente, se colocarán en una zona protegida del sol directo y se les dará un riego generoso. Importante: evitar que el sustrato se seque completamente y que quede encharcado. Un exceso o una falta de agua puede poner en peligro al hijuelo.

Por semillas

Las semillas se deben de introducir en un vaso con agua durante dos días, renovándosela cada 24h. Después, se rellena una maceta con perlita y vermiculita a partes iguales, se riega, y se siembran las semillas hasta que quedan enterradas hasta su mitad más o menos.

Germinarán en 2-6 meses, manteniendo siempre el sustrato húmedo. Tienen una germinación muy irregular. Pero si las mantienes cerca de una fuente de calor, a una temperatura de 20-25ºC, germinarán antes de lo previsto.

Plagas y enfermedades de la Cica

Cica enferma

La Cica es muy resistente por lo general a plagas y enfermedades, pero un error en el cultivo puede perjudicarla bastante.

Plagas

La plaga que puede afectarle son las cochinillas. A estos insectos les encanta el clima cálido y seco del verano, por lo que si la planta muestra algún signo de debilidad, aprovecharán para beber su savia.

Como se ven a simple vista, se pueden quitar con un bastoncillo de las orejas humedecido en agua y jabón, o incluso con un mismo trapo. Pero si hay muchas, te recomiendo más usar un insecticida químico como Clorpirifos.

Enfermedades

Si hablamos de enfermedades, la que podría afectarle sería alguna de tipo fúngica (por hongos). Los hongos aparecen si hay un exceso de humedad, dañando las raíces. Son difíciles de tratar, por lo que es importante no excederse con los riegos, y hacer tratamientos preventivos durante la primavera y el otoño con azufre o cobre.

Otros problemas de la Cica

Además de las cochinillas y de los hongos, también puede tener otros problemas, pero estos están más relacionados si cabe con las condiciones de cultivo:

  • Hojas con manchas pequeñas amarillas y puntas secas: carencia de potasio. Abonar con un abono rico en este mineral.
  • Hojas inferiores amarillas: exceso de agua o de abono. Suspender los riegos y el abonado durante 15-20 días.
  • Hojas que pierden color hasta secarse: puede ser por varios motivos, como temperaturas demasiado bajas, ubicación inadecuada o exceso de agua. Dependiendo de la causa, habrá que proceder de una manera u otra. Por ejemplo, si se trata de frío, te aconsejo envolverla con una manta térmica; si es por una incorrecta ubicación, si te es posible cámbiala; y si es por exceso de agua, suspende los riegos dos semanas.
  • Hojas que se ponen feas de un día para otro: esto suele suceder si la compramos en un vivero donde la tenían en una zona protegida del sol directo, y la pasamos directamente a una zona muy soleada. En este caso, hay que ponerla en una zona semisombreada, e ir acostumbrándola gradualmente a la luz directa del sol (20 minutos una semana, 40 minutos la siguiente, etc.).

Rusticidad de la Cica

Y hasta aquí el especial de la Cica. ¿Te ha gustado?

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Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, actualmente soy coordinadora de este querido blog, en el cual llevo colaborando varios años. Me encanta... Ver perfil ›

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