Ginseng siberiano (Eleutherococcus senticosus)

Imagen – Flickr/Tatters

Son muchas las plantas que, además de tener un gran valor ornamental, también se le conocen propiedades medicinales, como es el caso del ginseng siberiano. No hay que confundirlo con el ginseng chino perteneciente al género Panax, si bien sus características y utilidades son muy similares.

El siberiano es un arbusto o arbolito resistente a las heladas, que se puede cultivar en macetas o jardines que gocen de un clima templado. ¿Cómo hacerlo?

Origen y características

Imagen – Wikimedia/Salicyna

Antes de responder a esa pregunta, vamos a ver cómo es esta planta. Nuestro protagonista es un arbusto perennifolio de hasta 6 metros de altura cuyo nombre científico es Eleutherococcus senticosus. Popularmente se le conoce como eleuterococo, eleutero o ginseng siberiano, y es originario de las montañas del nordeste asiático. Tiene un porte más bien compacto, redondeado, con tallos muy ramificados cubiertos por largas y finas espinas.

Las hojas son palmeadas, compuestas por cinco folíolos de 5-13cm de longitud por 3-7cm de ancho, con el margen algo aserrado, de color verde y con pelos en el envés. Las flores son pequeñas, agrupadas en umbelas terminales, simples o compuestas, unisexuales (las femeninas son amarillentas y las masculinas violáceas). El fruto es una baya de color negro, pequeña.

¿Cuáles son sus cuidados?

Imagen – Wikimedia/Salicyna

Si quieres tener un ejemplar, te recomendamos cuidarlo del siguiente modo:

Ubicación

Es una planta que tiene que estar en el exterior, en semisombra. Al sol, sobretodo si es muy fuerte, sus hojas se queman rápido. Lo ideal es que no le dé de manera directa nunca, pero que esté en una zona luminosa; es decir, en una en la que se vea bien durante el día sin necesidad de usar linternas ni ningún tipo de iluminación.

Sus raíces no son invasivas; ahora bien, como suele desarrollar una copa algo amplia es aconsejable plantarlo a una distancia de al menos 3 o 4 metros de muros y demás.

Tierra

Depende de dónde lo tengas:

  • Jardín: el ginseng siberiano prefiere crecer en suelos pobres, de tipo arenoso y arcilloso, si bien se puede adaptar a los que son más bien fértiles siempre y cuando el pH de la tierra sea neutro o de 7.
  • Maceta: usar sustrato de cultivo universal (en venta aquí).

Riego

Imagen – Flickr/Tony Rodd

La frecuencia de riego del eleutero va a variar mucho dependiendo del año: durante el verano tendrá que ser muy alta, ya que la tierra perderá la humedad más rápido que en invierno, y esta es una planta que no resiste la sequía. Por eso, y también para evitar problemas, no está de más comprobar si realmente necesita agua o no, por ejemplo introduciendo un palo delgado de madera (si al extraerlo sale casi limpio, significará que toca regar; en caso contrario, habrá que esperar un poco más).

Abonado

Desde comienzos de primavera hasta finales de verano hay que abonarlo con productos orgánicos, ecológicos. Al ser una planta con propiedades medicinales, no hay que arriesgarse con los que son químicos (compuestos), debido a su toxicidad y, por ende, peligrosidad para la salud humana, animal y del medio ambiente.

¿Cuáles usar? Depende. Si es una planta que está en el suelo, se podrá usar tanto los abonos en polvo, como los granulares, así como los líquidos aunque estos últimos por experiencia te diré que no salen muy a cuenta, pues se gastan demasiado rápido. Aún así, el mantillo, el compost, el guano,… cualquiera de estos servirá.

Si lo tienes en maceta, usa de los líquidos (como el guano líquido) para que el drenaje siga siendo bueno, teniendo en cuenta las indicaciones especificadas en el envase.

Multiplicación

El ginseng siberiano se multiplica por semillas en primavera. Para ello, debes de rellenar una bandeja de semillero (en venta aquí) con sustrato de cultivo universal, y colocando un máximo de dos unidades en cada alvéolo.

Al terminar, cúbrelas con una fina capa de sustrato, dales un buen riego, y pon el semillero en el exterior, en semisombra. Manteniendo la tierra húmeda germinarán en unas dos o tres semanas.

Época de plantación o trasplante

Tanto si quieres plantarlo en el jardín como pasarlo a una maceta mayor, hazlo en primavera, cuando la temperatura mínima suba de los 15 grados centígrados. También puedes hacerlo en otoño si vives en una zona donde hay heladas tardías o estas son muy débiles.

Rusticidad

Resiste hasta los -18ºC.

¿Qué usos se le da?

Imagen – Flickr/Tatters

Ornamental

Como decíamos, es una planta muy decorativa. Sus hojas palmeadas son preciosas, y aunque es verdad que las flores no llaman especialmente la atención, son igualmente bonitas.

Se puede tener tanto en macetas como en el jardín, y como su mantenimiento es sencillo, no será difícil disfrutar de él.

Medicinal

En sus lugares de origen se usan las raíces en decocción para la extenuación, mejorar la memoria y fortalecer el sistema inmune. Hoy día se encuentra en herboristerías como fluidos también.

No es tóxico, pero si se consume por largos periodos de tiempo y/o sin pausas, puede causar taquicardias, ansiedad y/o insomnio. Asimismo, es importante no tomarlo en caso de:

  • Trastornos del estado de ánimo, incluyendo neurosis y psicosis
  • Antecedentes de tumores mamarios, uterinos u ováricos
  • Antecedentes de endometriosis
  • Durante la segunda parte del ciclo menstrual

Tampoco se ha de combinar con estimulantes como el café, medicamentos antipsicóticos ni hormonales.

¿Qué te ha parecido el ginseng siberiano?

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