Descubre los secretos de la camelia

La camelia es, probablemente, uno de los arbustos asiáticos más cultivados del mundo. Sus preciosas flores son tan decorativas que es imposible ignorarlas. Además, tienen otros usos que irás descubriendo en este especial.

Así que si quieres saber cómo se cuida esta planta, tanto si está en maceta como en el jardín, no dejes de leer 🙂 .

Origen y características

Nuestro protagonista es un arbusto o árbol perennifolio originario de Asia sudoriental, concretamente de China y Japón. Pertenece al género botánico Camellia, el cual está compuesto por entre 100 y 250 especies, siendo las más conocidas la Camellia japonica que puedes ver en la imagen superior, o la Camellia sinensis que es con la que se obtiene el té.

Puede llegar a medir entre 1 y 10 metros de altura, siendo una de las más grandes la Camelia crapnelliana, que alcanza los 7 metros. Sus hojas son coriáceas, enteras, puntiagudas, con el borde entero o ligeramente aserrado, de color verde oscuro lustroso.

Florece en primavera. Las flores son generalmente grandes, formadas por cinco sépalos y cinco pétalos, los cuales pueden ser dobles o múltiples, de color blanco, rojo, rosa o amarillo. El fruto es una cápsula globosa que madura en otoño.

¿Cuáles son los cuidados?

Si te apetece tener uno o varios ejemplares, a continuación te vamos a dar una guía de cuidados para que puedas disfrutar tu camelia durante años:

Ubicación

Se tiene que poner en el exterior, en semisombra. Lo ideal es que le dé la luz del sol de manera indirecta, ya que no crecen bien en lugares sombríos.

Suelo o sustrato

Es importante que, independientemente de si se tiene en maceta o en el jardín, la tierra sea ácida con un pH de 4 a 6, con buen drenaje. En tierras calcáreas sus hojas amarillean pronto debido a la falta de nutrientes, principalmente hierro y manganeso.

Aunque se puede bajar el pH regando con agua con limón (½ limón diluido en 1l de agua) y haciendo abonando con abonos para plantas ácidas (como este de aquí), es mejor no arriesgarse y plantarla en aquellas tierras que sean adecuadas para ella desde el primer momento.

Riego

Tiene que ser frecuente, sobretodo durante el verano. Eso sí, hay que evitar los extremos: no le gusta tener los ”pies” secos, pero tampoco encharcados. Para saber cuándo hay que regar, bastará con introducir un palo delgado de madera (si sale limpio, podremos regar ya que estará la tierra seca), utilizar un medidor de humedad digital o pesando la maceta una vez regada y de nuevo al cabo de unos días (esta diferencia de peso puede servir de guía para saber cuándo regar).

Hay que usar agua de lluvia, sin cal o agua con limón (mezclar el líquido de medio limón en 1 litro de agua).

Abonado

En primavera y verano se debe de abonar con un abono para plantas ácidas, siguiendo las indicaciones especificadas en el envase. También se puede abonar en otoño si se vive en una zona con clima suave, con heladas ligeras.

Época de plantación o trasplante

En primavera, cuando el riesgo de heladas haya pasado.

Poda

Si es necesario, se pueden recortar los tallos que hayan crecido en exceso en otoño, así como las flores marchitas.

Plagas

Puede verse atacada por:

  • Trips: son unos insectos parecidos a las tijeretas pero con un tamaño de 1cm. Se adhieren al envés de las hojas, desde donde se alimentan. Se pueden ver a simple vista, tanto a ellos como a sus excrementos (son como puntitos negros).
    Para eliminarlos, se pueden limpiar las hojas con una toallita o bastoncillo de las orejas humedecidos con agua sin cal, o bien tratando los ejemplares afectados con Clorpirifos.

  • Araña roja: estos ácaros se adhieren también en el envés de las hojas. Se pueden ver con una lupa. Se podrá saber si tienen si vemos telarañas.
    Para eliminarlas, se pueden tratar con aceite de neem o limpiando las hojas con agua sin cal.

  • Cochinillas: pueden ser tipo algodonoso o tipo lapa (con el escudo de color marrón). Se adhieren a las hojas y a los tallos, desde donde se alimentan.
    Para eliminarlas se pueden limpiar las partes afectadas con un trapo o un pincel de brocha pequeña empapado con agua y unas gotas de alcohol de farmacia.
  • Pulgones: son parásitos que miden 0,5cm y son de color marrón, verde o amarillo. Se adhieren a las partes tiernas de la camelia y a los capullos florales.
    Para eliminarlos, se pueden tratar con aceite de neem.

Enfermedades

  • Hongos: pueden causar la aparición de polvo grisáceo (botritis u oidio), o la pudrición de las raíces (Phytopthora suele ser el responsable).
    Hay que controlar los riegos y hacer tratamientos preventivos/curativos en primavera y otoño con azufre o cobre. Durante el verano se tratarán con fungicidas en spray.
  • Clorosis: suele ser por la falta de manganeso o hierro, o por exceso de riego.
    Aportar esos minerales y/o disminuir la frecuencia de riegos según sea el caso.
  • Virosis: son enfermedades causadas por virus que provocan la aparición de mosaicos en las hojas.
    Hay que cortar las partes afectadas.
  • Chancros de la corteza: los producen los hongos Glomerella o Phomopsis.
    Hay que cortar y quemas las ramas afectadas; en el caso de que sea en el tronco se puede sanear con una navaja previamente afilada y desinfectada con alcohol de farmacia.

Multiplicación

Las azaleas se multiplican por semillas, esquejes y acodos. Sepamos cómo proceder en cada caso:

Semillas

Las semillas se tienen que sembrar en semillero en primavera, utilizando un sustrato para plantas ácidas (puedes comprarlo aquí) o vermiculita. Hay que colocarlas sobre la superficie, dejando una distancia de 1-2cm entre ellas, y mantener el sustrato húmedo.

Germinarán cabo de 1-2 meses.

Esquejes

Para obtener nuevas azaleas que sean idénticas a la planta madre se han de cortar ramas de al menos 30cm de longitud en primavera. Luego, se impregna la base con hormonas de enraizamiento y se plantan en macetas con sustratos porosos, como kanuma.

Manteniéndolo húmedo, enraizarán al cabo de unos 2 meses.

Acodo

Si queremos acodarla debemos de hacerlo en primavera, realizando un aro o anillo de 1-2cm sin corteza. Este anillo tiene que ser impregnado de hormonas de enraizamiento, ya que es por donde saldrán las raíces nuevas.

A continuación, se coge una bolsa de plástico negra y se ata por un extremo para luego ser rellenada con sustrato para plantas ácidas, y finalmente ser atada a la planta madre por el otro extremo.

Con una jeringa, hay que mantener húmeda la tierra. Así, emitirá raíces al cabo de 2-3 meses. Cuando eso pase, podremos cortar nuestra nueva planta y plantarla en una maceta o en el jardín.

Rusticidad

La azalea soporta heladas de hasta los -15ºC.

¿Cómo se cuida el bonsái de camelia?

Si lo que quieres es un bonsái de camelia que esté precioso todo el año, sigue nuestros consejos:

  • Ubicación: exterior, en semisombra.

  • Riego: frecuente, evitando que el sustrato se seque por completo. Usa agua sin cal.

  • Sustrato: kanuma.

  • Estilos: indiferente. Se adapta bien a todos, aunque es especialmente bonita cuando se le da un estilo de vertical formal o de cascada.

  • Abonado: en primavera y verano se tiene que abonar con abono para bonsáis, siguiendo las indicaciones especificadas en el envase.

  • Poda: sólo si está sano. Se han de recortar las ramas que hayan crecido en exceso a comienzos del otoño, y las flores marchitas. La poda de formación se debe de hacer a finales del invierno.

  • Trasplante: cada 2 o 3 a ños en primavera, después de la floración.

  • Alambrado: en primavera y verano.

Aquí tienes un vídeo donde se explica -en inglés, no lo he encontrado subtitulado- paso a paso cómo se forma un bonsái de un plantón:

¿Qué usos tiene?

Ornamental

Es una planta con un alto valor ornamental. En aquellos jardines donde la tierra es ácida o ligeramente ácida, se puede tener preciosos setos bajos o de media altura o como ejemplar aislado. Además, puede vivir bien en maceta, así que decorar un balcón o una terraza con ella no será nada difícil si tiene sombra 🙂 .

Medicinal

La especie Camellia sinensis tiene propiedades medicinales muy interesantes las cuales son:

  • Antialérgicas
  • Antiasmáticas
  • Antioxidantes
  • Antisépticas
  • Broncodilatadoras
  • Diuréticas

La manera de usarla es secando las hojas y posteriormente triturándolas para preparar té. También se pueden usar las flores, u obtener aceite a partir de las semillas.

¿Cuál es su significado?

Para terminar, te desvelamos cuál es su significado dependiendo del color de la flor:

  • Blanco: representa el amor inocente.
  • Roja: es el símbolo de la pasión, el deseo y del amor incondicional.
  • Rosa: es el color de la seducción y el deseo de estar con la persona que se ama.

¿Qué te ha parecido la camelia? ¿Tienes alguna?

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