¿Qué es la momificación de los frutos?

La momificación de los frutos es un problema común

Aunque el término momificación nos lleva casi automáticamente a pensar en el Egipto de los faraones, lo cierto es que también hace referencia a algo que les ocurre a los frutos de las plantas. Ese es un problema bastante común, y también muy serio pues es difícil eliminar la enfermedad cuando los síntomas se hacen visibles.

Y es que estos microorganismos primero atacan desde el interior de los vasos -serían algo así como el equivalente a nuestras venas- de las plantas, lo que suele resultar fatal para ellas al debilitarlas mucho. Pero… ¿se pueden tomar medidas preventivas para proteger los cultivos de la momificación?

¿En qué consiste la momificación de los frutos?

Las esporas de monilia dañan a los frutos

Imagen – Wikimedia/Ninjatacoshell // Vista de las esporas de Monilia a través de un microscopio.

La momificación (en botánica) es un síntoma causado por hongos del género Monilinia, motivo por el que a la enfermedad se la conoce como moniliosis. En concreto, son dos las especies que afectan a los cultivos: la Monilinia fructigena, que daña a los frutos de semillas como las almendras; y la Monilinia laxa que tiene preferencia por los frutos tipo drupa como las manzanas.

Si bien todas las plantas hacen todo cuanto les dicta su evolución para proteger sus frutos, nada pueden hacer para prevenirlos de los posibles daños que puede causar una granizada inesperada, o los que les hacen los insectos u otros animales cuando intentan comérselos.

Los hongos se multiplican por esporas -serían sus semillas-, y esas son diminutas, casi invisibles. De hecho, solo las vemos bien a través de una lupa o de un microscopio. Además, son extremadamente ligeras; no necesitan más que una brisa para ser trasladadas a otras partes. Si caen sobre un fruto que ha sido dañado, por el motivo que sea, aunque tenga solo un micro-corte lo infectará.

¿Cuáles son los síntomas de la moniliosis?

Una vez que el fruto ha enfermado, uno de los primeros síntomas que notaremos es que se formará una mancha marrón con puntos blancos de aspecto redondeado repartidos por toda la superficie. A partir de aquí, lo normal es que cayera del árbol, pero no será este el caso. Será un fruto momificado, que permanecerá colgando de la rama hasta que algo (el viento por ejemplo) o alguien lo arranque.

El aspecto que le da a la planta es triste, pese a que el resto de las partes del ser vegetal permanecen intactas. Quizás se podría ver que las flores se ennegrecen y caen, pero en general el árbol estará sano… salvo por la moniliosis.

¿A qué plantas afecta?

La momificación de los frutos es una enfermedad seria

Imagen – Wikimedia/Aroche

Lamentablemente, la momificación de los frutos es un problema frecuente que afecta a todas las especies de las familias botánicas Rosaceae y Ericaceae. Algunos ejemplos son:

Tratamiento de la monilia en frutales

Los frutales son propensos a la monilia

Preventivo

Más vale prevenir que curar, por lo que vamos a ver cuáles son las medidas preventivas más eficaces contra la momificación de las frutas:

No podar salvo que sea necesario

Las esporas de los hongos no necesitan más que un micro-corte para poder llegar hasta el interior de las plantas. Por esto, no es recomendable podar salvo que sea realmente necesario; es decir, si hay que cortar ramas secas o enfermas por ejemplo, o si se ha realizado un trasplante complicado en el que se han manipulado mucho las raíces.

Y en el caso de que haya que podar, se deben de utilizar herramientas de poda desinfectadas. Es importante desinfectar las herramientas antes y después de su uso. Asimismo, no está de más sellar las heridas con pasta cicatrizante. De este modo, se reduce al mínimo el riesgo de contagio.

Compra plantas sanas

Si vas a un vivero con la intención de comprar frutales y se da la casualidad de que tienen algunos frutos, asegúrate de que están sanos, tanto ellos como el resto de las partes de las plantas. No dudes en inspeccionar bien las hojas, las flores, el tronco… Coge la maceta -si te es posible- y echa un vistazo a su base: si se le salen las raíces es buena señal, pues significará que ha enraizado correctamente y que cuando se vaya a trasplantar tendrá menos problemas para reanudar su crecimiento.

Descarta aquellos que tengan síntomas de plagas o enfermedad, tales como hojas mordidas, secas o enrolladas; manchas amarillas, blancas, marrones o negras en hojas y/o frutos; protuberancias en el tronco que no deberían de estar, etcétera.

Curativo

No existen tratamientos curativos contra la monilia, de ahí que haya puesto curativo en cursiva. Lo que sí que se puede haber es tratar con fungicidas inhibidores de la biosíntesis del ergorestol (llamados fungicidas IBS) las flores y los frutos. Es necesario seguir las indicaciones especificadas en el envase para evitar el riesgo de sobredosis.

Esperamos que te haya sido de utilidad 🙂 .


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