¿Cuál es la mejor época para abonar frutales?

El manzano se abona en primavera y verano

Los árboles frutales son plantas que necesitan una serie de cuidados para que puedan producir una gran cantidad de frutos, y uno de ellos es el abonado. Pero no sirve cualquier abono, sino que se recomienda que sea natural, de origen orgánico, ya que son para consumo humano.

Sin embargo, si es la primera vez que tenemos uno de estos árboles es más que probable que queramos saber cuál es la mejor época para abonar frutales. Pues bien, es hora de resolver esa duda. A continuación sabremos cuándo tenemos que echarles »comida» extra a nuestras queridas plantas.

¿Cuándo abonar a los frutales?

Todas aquellas plantas que producen frutos de gran tamaño, como lo son los árboles frutales, necesitan un aporte de abono regular a lo largo de todo el año. Este abono no solo le servirá para que podamos tener una excelente cosecha, sino que además le permitirá formar reservas que, llegado el invierno, lo mantendrán sano y fuerte hasta la primavera.

Por lo tanto, no hay una época ideal para abonar, pues todo el año lo es. Lo que ocurre es que durante la primavera y sobre todo el verano, es cuando más lo va a necesitar pues es cuando la planta está creciendo mientras que se desarrollan los frutos.

¿Qué tipos de abonados hay?

Hay dos tipos de abonados:

  • De fondo: consiste en abonar la tierra antes de plantar o trasplantar el árbol.
  • De mantenimiento: es el que se hace para que la planta pueda crecer normalmente, tres o cuatro veces al año sin pasarse con la dosis.

¿Cómo abonar a los frutales?

Para responder a esa pregunta primero es aconsejable saber cuáles son los nutrientes que necesitan las plantas y cuáles son los síntomas de su carencia y exceso:

Nutrientes que necesitan los árboles frutales

La clorosis es un problema común en frutales

Imagen – Flickr/Archivos de Planeta Agronómico // Clorosis en mandarinos.

Son estos:

Macronutrientes

  • Nitrógeno (N): es esencial para la formación de la clorofila, motivo por el que resulta tan importante durante el crecimiento.
    • Carencia: se verá primero en las hojas viejas, que tenderán a volverse amarillentas. Además, su desarrollo se ralentizará.
    • Exceso: el crecimiento será exagerado, pero sus tallos y hojas serán débiles.
  • Fósforo (P): estimula la floración y la maduración de los frutos, y también interviene en el crecimiento de las raíces.
    • Carencia: se verá en la menor producción de flores y, por consiguiente, frutos. También lo notarás en sus hojas más viejas, que tenderán a volverse amarillas. Las hojas nuevas serán cada vez de menor tamaño.
    • Exceso: cuando hay exceso de fósforo la planta tiene problemas para absorber el hierro, el zinc y el manganeso.
  • Potasio (K): es esencial para que la planta pueda respirar, puesto que interviene en la apertura y el cierre de los estomas (poros) de las hojas, y también hace que sea más resistente al frío.
    • Carencia: el crecimiento se ralentiza, y las hojas viejas empezarán a tener las puntas y los bordes secos.
    • Exceso: impide que las raíces puedan absorber algunos nutrientes, como el hierro, el zinc o el calcio.
  • Calcio (Ca): es un nutriente esencial para el desarrollo de los frutos de pepitas, así como para que los tejidos sean resistentes.
    • Carencia: las hojas se volverán amarillas, empezando por las más jóvenes. Asimismo, sus frutos podrían deformarse.
    • Exceso: un exceso de calcio hará que las raíces no puedan absorber magnesio, hierro ni fósforo.
  • Magnesio (Mg): sin este nutriente, las plantas no podrían producir clorofila. Por ello, es esencial para el crecimiento, tanto de las hojas y tallos como de los frutos.
    • Carencia: cuando falta o escasea, las hojas viejas se volverán cloróticas (dejando los nervios verdes o no).
    • Exceso: si hay demasiado, el potasio podría quedar bloqueado.
  • Azufre (S): interviene en la producción de clorofila y proteínas. También, junto con el nitrógeno, es esencial para el crecimiento.
    • Carencia: un déficit de azufre se verá en las hojas jóvenes, que se volverán cloróticas.
    • Exceso: si hay de más, el crecimiento será exagerado pero débil.

Micronutrientes

Son los siguientes:

  • Boro (B): es un nutriente gracias al cual las células se pueden dividir, algo esencial para que pueda haber crecimiento. Asimismo, es importante para la polinización, así como para que el desarrollo de las semillas llegue a buen término.
    • Carencia: los síntomas de la carencia se verán en los nuevos brotes. Estos se deformarán y crecerán lentamente.
    • Exceso: las puntas de las hojas más viejas se volverán cloróticas, negras o marrones.
  • Cloro (Cl): interviene en la apertura y cierre de los estomas o poros de las hojas, de modo que es esencial para evitar la deshidratación de la planta.
    • Carencia: los márgenes de las hojas amarillearán, y podrían necrosar.
    • Exceso: sus hojas se deforman y se vuelven cloróticas.
  • Cobre (Cu): con el cobre las plantas pueden crecer con normalidad, puesto que interviene en la respiración celular, y en el metabolismo de proteínas y carbohidratos. Otro dato interesante es que potencia el sabor y el color de las flores y frutos.
    • Carencia: las hojas jóvenes presentarán deformidades, y el tallo podría perder resistencia.
    • Exceso: cuando hay un exceso, las plantas se verán cloróticas y crecerán con más lentitud.
  • Hierro (Fe): es muy importante para que se pueda producir clorofila, por lo que interviene en el crecimiento de las plantas.
    • Carencia: las hojas jóvenes se volverán cloróticas, dejando los nervios verdes. El ritmo de desarrollo se ralentiza.
    • Exceso: crecerán más y puede que más rápido, pero irán perdiendo resistencia.
  • Manganeso (Mn): interviene en la síntesis de clorofila, por lo que es importante para el crecimiento.
    • Carencia: se verá en las hojas jóvenes, las cuales se volverán cloróticas dejando los nervios verdes. También verás que su crecimiento se ralentiza.
    • Exceso: las puntas de las hojas más viejas se verán marrones o de color rojizo.
  • Molibdeno (Mo): el Mo es un nutriente que se asocia frecuentemente con el nitrógeno. Con él, interviene en el crecimiento de las plantas estimulando la producción de clorofila.
    • Carencia: es poco habitual, pero cuando sucede, las hojas se vuelven cloróticas, de menor tamaño y con los bordes secos.
    • Exceso: las hojas inferiores amarillean y se necrosan.
  • Zinc (Zn): ayuda a metabolizar las proteínas, así como el alimento (glúcidos y azúcares) de las plantas. También las vuelve más resistentes a las bajas temperaturas.
    • Carencia: se verá primero en las hojas jóvenes, que crecerán deformadas, de menor tamaño y cloróticas.
    • Exceso: si hay más del que necesitan, algunos nutrientes quedan bloqueados, como el hierro, el fósforo, el manganeso o el cobre.

¿Qué tipos de abonos hay?

A grosso modo, sean abonos orgánicos o químicos, estos se pueden clasificar según su forma:

Abonos líquidos

Son aquellos que se venden en forma líquida, envasados normalmente en botellas de un litro aunque los hay de 5 litros o más. Estos suelen estar muy concentrados, por lo que su eficacia es bastante rápida (por lo general, en cuestión de pocos días ya notas que la planta está respondiendo). Ahora bien, el riesgo de sobredosis es alto, ya que la cantidad que necesitan es muy pequeña y no es difícil sobrepasarse. La dosis indicada se debe de diluir en agua antes de su aplicación.

Pero, si se usan bien, son muy interesantes para plantas que están en macetas puesto que la capacidad del sustrato de drenar el agua se mantiene intacto.

Abonos en polvo o granulados

Los abonos en polvo o los granulados son aquellos que, por lo general, se van liberando de forma lenta, a medida que se va regando. También con ellos es imprescindible leerse la etiqueta del envase para evitar el riesgo de sobredosis, pero además hay que hacer algo más: mezclarlos con la tierra.

Teniendo esto en cuenta, se aconsejan más para cultivos en tierra, puesto que así será más difícil dañar las raíces. Y eso por no hablar de que, si se usaran para los frutales cultivados en macetas, el drenaje podría empeorar.

Barritas

Los abonos en barritas son, en su mayoría, químicos. Son muy fáciles de usar, puesto que simplemente tienes que clavar las que se indique en el envase en la tierra o sustrato. El riego que le vayas dando a tus árboles hará el resto. A medida que se vayan liberando los nutrientes, las plantas estarán mejor.

Pero, ¿se aconseja más para cultivos en tierra o en macetas? Lo cierto es que da un poco igual. Eso sí, hay que tener presente que, como son más bien pequeñas, en un jardín o en un huerto se pueden perder con facilidad.

Caseros

Los abonos caseros merecen una sección individual, porque no se venden en ningún sitio (bueno, técnicamente sí, pero ya verás por qué digo eso). En casa, y sobre todo en la cocina, hay muchas cosas que puedes usar para abonar tus frutales, como por ejemplo estas:

  • Cáscaras de huevo
  • Cáscaras de plátano
  • Pienso de animales (que no quieran o que esté caducado)
  • Ceniza de madera o de tabaco (que esté más bien fría. No echar nunca cuando aún siga caliente)
  • Restos de verduras
  • Bolsitas de té
  • Compost

Eso sí, no aconsejamos su aplicación en plantas que estén en macetas (salvo las cáscaras de huevo, bolsitas de té y las cenizas) pues si se hace el drenaje podría empeorar, poniendo en peligro las raíces.

¿Cuáles son los mejores abonos para árboles frutales?

El estiércol de caballo es un abono natural

Por propia experiencia, recomiendo usar abonos orgánicos de rápida eficacia durante los meses más cálidos del año (guano), y de liberación lenta (estiércol, compost) en invierno. ¿Por qué? Porque en primavera y verano es cuando el árbol necesita alimentarse más, mientras que en los meses fríos el crecimiento es prácticamente nulo.

En viveros y tiendas de jardinería encontrarás muchos tipos de abonos, que se pueden clasificar según sean de origen orgánico o compuestos (llamados comúnmente abonos químicos). Dado que estas plantas producen frutos comestibles, y tal y como decíamos al principio de este artículo, aconsejamos el uso de abonos orgánicos.

Ahora bien, eso no significa que no se recomiende utilizar los químicos, como el triple 15, porque sí se hace. De hecho, son muy interesantes (y útiles) cuando el árbol necesita con urgencia algún nutriente. Pero ojo, se han de usar de la manera adecuada, siguiendo las indicaciones especificadas en el envase y respetando el plazo de seguridad.

De modo que cualquier abono te servirá, en su momento justo 🙂 , como estos:

Abonos compuestos

Son aquellos que además de contener nitrógeno, fósforo y potasio, también tienen micronutrientes. Para un uso correcto se deben de seguir las indicaciones al pie de la letra, pues una sobredosis podría resultar fatal.

Puedes conseguirlo aquí.

Extracto de algas

Son unos abonos que se obtienen a partir de los cultivos de bacterias, algas y otros vegetales. Contienen proteínas, fitohormonas, así como otros minerales esenciales, pero son muy alcalinos motivo por el que no se debe de abusar de ellos. Por lo demás, un aporte cada cierto tiempo (por ejemplo, una vez cada dos meses) ayudará a tus frutales a ser más productivos y resistentes.

Puedes comprarlo aquí.

Guano

El guano no es más que excremento de aves marinas, o de murciélagos. Es muy rico en nutrientes, como el nitrógeno, el fósforo y el potasio, por lo que es interesante para los frutales. Además, está muy concentrado, de modo que solo necesitas echar una pequeña cantidad cada vez para ver resultados.

Consíguelo aquí granulado.

Los frutales necesitan abonados regulares

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad 🙂 .


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  1.   francisco dijo

    Hola Mónica,me gusta tu página por lo bién que nos informas tanto en árboles frutales como en jardinería.Gracias.

  2.   Nestor Zunun dijo

    Hola me gustaria saber que abono le pongo a mi guanabano, ya tiene año y medio. Gracias

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola Nestor.
      Puedes abonarlo con productos orgánicos: estiércol, guano, cáscaras de huevo y plátano. Aquí tienes más información.
      Un saludo.

  3.   Julio dijo

    hOLA. hOY he ido a comprar unos árboles frutales a un vivero y el dueño me dijo que nunca se debe abonar un árbol frutal al plantarlo puesto que al hacerlo se provocan enfermedades, y además se vuelve vago y no extiende sus raíces buscando expandirse. ¿Qué hay de verdad en ello? Muchas gracias.
    El pasado año me murieron tres árboles, me secaron. ¿Puedo plantar en el mismo sitio una vez extraiga la raíz?

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola Julio.
      Lo normal es que ocurra justo lo contrario: que crezca con mucha más fuerza, extendiendo sus raíces y enraízando bien.

      Si ya ha pasado un año, sí. Extrae las raíces y listo 🙂

      Un saludo.

  4.   Andrea dijo

    Hola… plante muchos arboles frutales, un 10% de los arboles plantados…. solo un manzano ,ciruelo y un durazno dio frutos eso si muy pocos, …. no tienen mas de 3 años de vida, en relación al porte muy bajos, que abono, fertilizante, etc. puedo aplicar, en parcelas vecinas los frutales dieron mucho frutos y casi todos. Desde ya gracias por sus respuestas.

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola Andrea.

      Bueno, no todos los árboles son iguales 🙂 . Por ejemplo, aunque dos personas que vivan en el mismo pueblo se compren dos naranjos de la misma edad y los planten en el suelo, cada una en su parcela, es muy probable que uno de los dos dé frutos antes que el otro.

      Puede que tu tierra no tenga tanta cantidad de nutrientes como la de otras parcelas, o que tus árboles reciban cuidados algo distintos a los que reciben los otros. De todas maneras, con 3 años son muy jóvenes aún. Yo misma tengo dos ciruelos: uno lleva conmigo 4 años, y el otro 1. El que lleva 4, empezó a dar fruto hace dos, y por aquel entonces tenía como mínimo cinco años.

      Un abono natural muy bueno y eficaz es el guano, pero sigue las instrucciones del envase pues está muy concentrado. Si puedes conseguir, el estiércol de gallina es uno de los mejores también, pero no se lo eches a las plantas si está fresco (es mejor dejarlo al sol unos días para que se seque).

      Saludos.