Enfermedades del melón

Existen varias enfermedades que afectan al melón

Sin lugar a dudas, una de las frutas favoritas en verano es el melón. Estas grandes bolas dulces con mucha agua son todo un manjar, ya sea para comerlas tal cual o combinadas con otros alimentos. Por lo tanto no es de extrañar que estas frutas sean uno de los cultivos más populares durante la época más calurosa del año. No obstante, debemos saber qué enfermedades del melón pueden aparecer para detectarlas y combatirlas a tiempo.

Si os gusta esta fruta y queréis cultivarla vosotros mismos, no está de más que echéis un vistazo a este artículo. Hablaremos sobre las enfermedades del melón, las plagas que le pueden afectar y otras alteraciones que pueden estar relacionadas con malos cuidados o alteraciones ambientales.

¿Qué enfermedades tiene el melón?

Las enfermedades del melón pueden ser fúngicas o víricas

Comencemos hablando sobre lo que más nos interesa: Las enfermedades del melón. Hay que destacar que pueden tener diferentes agentes causantes. Por un lado puede tratarse de algún tipo de hongo, por otro lado podría ser un virus que está afectando a la planta. Veamos primeros las enfermedades fúngicas que suelen afectar al cultivo del melón:

  • Mildiu y Oidio: Estos dos hongos afectan normalmente la parte superior de las hojas. En consecuencia aparecen unas manchas de color blanco o amarillo que provocan que las hojas se sequen. Si no se trata a tiempo, la planta puede acabar muriendo. Para combatir esta enfermedad fúngica, lo más recomendable es utilizar purín de cola de caballo, fungicida de leche o purín de ortiga. Además, podemos aplicar cobre y azufre.
  • Chancro gomoso del tallo: El hongo responsable de esta enfermedad accede al vegetal por alguna herida que tenga. Los síntomas visibles de esta patología son la aparición de una lesión de color pardo claro en los tallos, recubierta por puntos negros que son los órganos reproductores fúngicos, y las exudaciones gomosas que aparecen en los bordes de dicha lesión, aunque no siempre están presentes. Además, suelen surgir unas manchas foliares verdes que se oscurecen con el tiempo. A la hora de combatir este enfermedad fúngica, podemos aplicar algún tratamiento con sulfato de cobre o apostar por fungicidas naturales, como por ejemplo el purín de ortiga, la infusión de capuchina, el purín de cola de caballo o el fungicida de leche. Lo más recomendable es pulverizar cada ocho a diez días.
hoja con oidio
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Obviamente, lo mejor es prevenir la aparición de los hongos. ¿Pero cómo lo hacemos? Estos agentes patógenos proliferan en ambientes húmedos y cálidos. Por este motivo es importante la ubicación de la planta. Además, un exceso de agua puede ser perjudicial para el vegetal, no sólo por los hongos, si no también por la pudrición de las raíces. También es altamente recomendable que proporcionemos una buena ventilación a la planta.

En cuanto a las enfermedades víricas, podemos distinguirlas por la aparición de lesiones cloróticas amarillas entre los nervios que se encuentran en las hojas. En este caso, los mismos nervios se ven más verdes de lo normal hasta pudrirse. Además, por mucho que reguemos al vegetal, su crecimiento se verá considerablemente reducido. En este caso, lo más aconsejable es deshacernos de la planta afectada para evitar que el virus acabe expandiéndose o que deje caer al suelo sus «semillas», que podrían afectar a futuros cultivos.

Plagas

Ahora que ya conocemos las enfermedades del melón, debemos tener presente que existen otras formas de vida que pueden atacar estas plantas, como por ejemplo bichos y parásitos. Veamos cuáles son las plagas más frecuentes de este cultivo:

  • Araña roja: La araña roja es muy frecuente en verano. Resulta difícil de ver, pero provoca la aparición de unos puntitos de color amarillento en las hojas. Además, va dejando un tipo de seda que las recubre. Ver ficha.
  • Mosca blanca: Al igual que la araña roja, aparece cuando las temperaturas son altas. Podemos identificarlas fácilmente como unos puntos blancos o tocando la planta y observando como salen volando. Cuando hay una o dos moscas blancas no pasa nada, pero cuando se convierte en una plaga es muy perjudicial para la planta, pues extraen la savia de la misma. En consecuencia, el vegetal afectado enferma, pudiendo llegar a morir. Ver ficha.
  • Pulgón: Normalmente, los pulgones aparecen bajo las hojas y en los brotes. Estos diminutos bichos se expanden muy rápidamente, sobre todo cuando hace calor. Por este motivo es fundamental actuar cuanto antes. Ver ficha.
  • Trips: Son unos bichos pequeñitos que corretean por las hojas. Provocan manchas en el envés de las mismas. Ver ficha.
  • Orugas: Puesto que las orugas se alimentan de las hojas, de los brotes y de los melones pequeños, aparecerán agujeros por toda la planta. Ver ficha.

Otras alteraciones del melón

El melón puede sufrir alteraciones que no tienen nada que ver con enfermedades

A la hora de cultivar melón pueden aparecer ciertas alteraciones que no tienen nada que ver ni con enfermedades ni con plagas. Generalmente son causadas por algunos descuidos por nuestra parte que suelen estar relacionados con la falta o el exceso de agua, luz o abono. Veamos los casos más habituales:

  • Deformaciones: Cuando aparecen deformaciones en los melones, estas pueden estar causadas por condiciones climáticas adversas, exceso o falta de agua o por una mala polinización.
  • Golpe de sol: Si los melones han estado muy expuestos al sol y a temperaturas altas, pueden aparecer unas manchas blancas.
  • Rajado: A veces aparecen unas rajas longitudinales en los melones. Esto suele pasar cuando hay un exceso de agua o cambios bruscos de la humedad ambiental. Es más frecuente que ocurra cuando se acerca la época de maduración.
  • Manchas: En algunas ocasiones puede pasar que aparezcan unas manchas marrones en los melones amarillos. Generalmente se debe a niveles muy altos de humedad.
  • Aborto: Hablamos de aborto cuando los frutos no acaban de cuajar. Esto puede ocurrir por falta de nutrientes, falta de agua o falta de polinización.

Con toda esta información acerca de las enfermedades del melón, las plagas que lo pueden afectar y otras alteraciones, sólo nos queda cuidar bien de nuestro cultivo y estar atentos a cualquier señal. Recordad que cuanto antes detectemos el problema, más probable es que consigamos salvar al vegetal.


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