Cerezo (Prunus avium)

El cerezo es un árbol frutal

El cerezo es un árbol frutal, sí, pero tiene un valor ornamental muy alto. Es una planta que en primavera se llena de preciosas flores, que en verano nos proporciona sombra y que en otoño el color verde de sus hojas deja paso a distintas tonalidades de naranjas y rojos. Por si fuera poco, las cerezas son un delicioso tentempié que se puede disfrutar durante la estación calurosa del año.

Lo tiene todo. Incluso resiste sin ningún problema las heladas moderadas. Por eso, queremos que conozcas en detalle al cerezo, sus variedades, su cultivo, y en definitiva, todo lo que se necesita saber para poder plantar un ejemplar en el huerto -o en una maceta- y conseguir que dure…, bueno, todos los años que tenga que durar.

¿Cómo es un árbol de cerezo?

Los cerezos son árboles grandes

Imagen – Wikimedia/H. Zell

El cerezo es un árbol caducifolio que crece silvestre en Europa y en el oeste de Asia. Aparte de llamarse así, también recibe otros nombres como cerezo silvestre, cerezo dulce o cerezo de monte. Su nombre científico es Prunus avium, anteriormente Prunus cerassus var. avium. Crece hasta alcanzar los 30 metros de altura, y desarrolla una copa bastante ramificada, con forma más o menos redondeada y amplia. 

Las hojas miden entre 6 y 15 centímetros de largo por entre 3 y 8 centímetros de ancho, y presentan el margen aserrado, así como el haz verdoso y el envés pubescente. En otoño pasan a ser de color anaranjado o rojizo antes de caer al suelo.

¿Cómo es la flor del cerezo?

Sus flores aparecen en primavera, antes de que broten las hojas o al mismo tiempo que estas. Son blancas y se reúnen en inflorescencias llamadas corimbos. Para poder dar fruto necesitan la ayuda de insectos polinizadores, como las abejas, a menos que se haya injertado.

¿Y el fruto?

El fruto es una drupa que conocemos como cereza. Se trata de una drupa globosa con la piel de color rojo oscuro, de alrededor de un centímetro de diámetro, y contiene una semilla muy dura, no comestible (y de hecho, es venenosa al contener cianuro de hidrógeno, el cual puede matar a una persona). Termina de madurar en verano.

La cereza se consume fresca o bien en conserva.

¿Cuántas variedades de cerezos hay?

De cerezo dulce solo hay uno, que es el Prunus avium, pero dependiendo de la variedad o de cultivar, podemos encontrar muchos tipos que necesitan más o menos horas de frío (es decir, horas en las que las temperaturas han de permanecer bajas para que luego puedan fructificar); e incluso hay algunas que son más dulces o más pequeñas que otras. Conozcámoslas:

Cerezos extra-tempranos y tempranos

Los cerezos tempranos son aquellos cuyos frutos maduran muy pronto, coincidiendo con la segunda mitad de la primavera y el comienzo del verano.

  • Burlat: es una variedad originaria de España, y es la que más se cultiva. No solo tiene un sabor exquisito, si no que además es resistente al agrietado o cracking. Requiere pasar entre 800 y 1000 horas de frío.
  • Cristobalina: otra variedad española. Muy recomendable para climas suaves, ya que con pasar alrededor de 300-350 horas de frío en invierno le es suficiente para dar fruto.
  • Early Bigi: es una variedad autoestéril, con un sabor un poco menos dulce de lo que estamos acostumbrados, pero con un tamaño grande. Es sensible al rajado de los frutos. Lo bueno que tiene es que »solo» necesita pasar unas 500 horas de frío.

Cerezos de media-estación

Las cerezas que maduran a media-estación son las que están listas para su consumo entre comienzos y mediados del verano.

  • Picota: también procede de Canadá. Es una variedad que produce muchos frutos, de buen sabor y tamaño, y que además no suelen rajarse. Requiere unas 1000-1100 horas de frío.
  • Summit: es una variedad de Canadá, muy común, pero su polinización es un poco difícil porque es autoestéril, y encontrar una variedad que florezca al mismo tiempo no siempre es fácil. Eso sí, una vez se consigue, el árbol producirá frutos de buen tamaño. Requiere alrededor de 1000 horas de frío.
  • SPC 342: originario de Canadá, es muy similar al cerezo Summit, pero con la diferencia de que es muy productiva y produce frutos firmes y grandes. El »inconveniente» que podemos encontrarnos cuando lo cultivemos es que necesita pasar frío durante unas 1000 horas.

Cerezos tardíos y extra-tardíos

Los cerezos tardíos, o extra-tardíos, son las que maduran entre mediados y finales del verano.

  • Ambrunés: la cereza española Ambrunés es una variedad que conocemos también como Cereza del Jerte. Tiene un sabor exquisito, y es de buen tamaño. Y eso por no hablar de que no suele agrietarse. Necesita unas 800 horas de frío.
  • Napoleón: es un cerezo alemán muy característico: en vez de producir cerezas rojas, las produce de color rojo y amarillento. Es interesante por su productividad y resistencia al cracking, pero casi no tiene sabor. Necesita unas 1100 horas de frío.
  • Sunburst: es una variedad autofértil originaria de Canadá. Produce cerezas grandes, y resistentes al cracking, y además son blandas. Se trata de un árbol que necesita pasar unas 1100 horas de frío al año.

Cuidados del cerezo

¿Cómo se ha de cuidar el cerezo? Como seguramente tengas muchas dudas al respecto, a continuación hablaremos de todos aquellos aspectos que has de tener presente a la hora de mantener a tu árbol:

Ubicación

El cerezo es un árbol de exterior

Este es un frutal que, no solo ha de cultivarse en el exterior, si no que también es necesario que el clima sea templado, con veranos suaves o cálidos e invierno con heladas. Pero además, has de saber cuántas horas de frío hay en tu zona pues dependiendo de ello será mejor escoger una variedad u otra.

Tierra o sustrato

  • Jardín: aunque tiene preferencia por aquellas tierras algo calizas, realmente no es muy exigente. Pero necesita que la tierra sea rica en materia orgánica, ya que no puede crecer en suelos pobres.
  • Maceta: hablamos de un árbol que es mejor que se cultive en el suelo, pero durante su juventud se puede cultivar en maceta si se llena con sustrato para huerto urbano (en venta aquí) o mantillo (en venta aquí) con un 30% de perlita (en venta aquí).

Riego

Es bastante demandante de agua, necesitando unos 1200 mm de precipitación al año. Por eso, se tiene que regar con frecuencia pero sin excederse, aproximadamente entre 3 y 4 veces a la semana durante el verano, y 1 o 2 veces a la semana el resto del año. En caso de que en otoño y/o en invierno llueva con regularidad, no será necesario que reguemos tan seguido.

Abonado

El cerezo se recomienda abonar desde finales del invierno, para ayudarle a producir muchas flores y hojas, hasta comienzos del otoño con el fin de que sus frutos maduren sin problemas. Por ello, usaremos abonos a ser posible orgánicos, puesto que al ser las cerezas comestibles nos interesa poder consumirlas en cuanto estén maduras, sin tener que esperar.

¿Qué abonos usar? Por ejemplo, el guano (en venta aquí) aplicado a comienzos de la temporada le ayudará a reanudar su crecimiento al ser rico en nitrógeno; pero en cuanto sus flores empiecen a marchitarse y a producir frutos, será mejor aplicar un abono orgánico específico para frutales, como este que es rico en potasio. El potasio es un nutriente esencial para la correcta maduración de los frutos.

Poda del cerezo

La poda del cerezo tiene como objetivo mejorar la productividad del árbol manteniéndolo con una estructura adecuada. Se ha de evitar la poda drástica, ya que esta no solo lo dañaría, si no que además reduciría su esperanza de vida puesto que sería más propenso a tener plagas y a padecer enfermedades.

¿Cuándo se hace? Lo ideal es podarlo en otoño, cuando se haya quedado sin hojas, o bien a finales del invierno, antes de la brotación. Se tiene que realizar una »limpieza» de la planta; esto es, quitarle las ramas secas, rotas y las que se vean enfermas; y después se procederá a hacerle un aclareo, solo si hay ramas que se entrecruzan, o si hay alguna que esté creciendo más que el resto.

Otra de las cosas que se pueden, y de hecho se deben hacer para que la recogida de frutas sea más sencilla, es la poda de altura. Se hace a finales del verano, y consiste en »obligarle» a producir ramas cada vez más bajas, recortando las que tiene un poco (dependerá del tamaño de la planta en cuestión, pero en general será menos de un tercio) cada año.

Plagas

Los cerezos pueden tener plagas

Las plagas del cerezo son las siguientes:

  • Mosca de las cerezas: las larvas de esta mosca se comen las cerezas. Miden entre 4 y 6 milímetros de largo y son de color blanquecino. Se puede tratar con trampas específicas para este tipo de moscas (en venta aquí).
  • Pájaros: no son una plaga como tal, pero disfrutan comiéndose las cerezas. Se puede evitar poniendo espantapájaros.
  • Piojo de San José: es un tipo de cochinilla, tipo lapa, que se alimenta de la savia de las hojas. Se elimina con insecticidas anti-cochinillas (en venta aquí). Más información.
  • Pulgones, especialmente el negro: son insectos muy pequeños, de unos 0,5cm que también se alimentan de la savia del árbol, en concreto de las hojas. Se combate con trampas anti-pulgones. Más información.

Enfermedades

Las enfermedades que puede tener son:

  • Antracnosis: es una enfermedad transmitida por hongos que causa la aparición de manchas marrones en hojas y frutos. Puede tratarse con fungicidas que lleven cobre (en venta aquí). Más información.
  • Cribado: conocido también como perdigonada, es una enfermedad fúngica que afecta tanto a las hojas como a los frutos, los cuales se pueden llegar a pudrir. Aparecen manchas negruzas en ambas partes. Se aconseja tratar con fungicidas que lleven cobre en invierno.
  • Gomosis: se trata de una enfermedad causada por el hongo fitóftora. El árbol enfermo secretará una sustancia gomosa de color ámbar a través de las heridas, normalmente de una poda mal realizada. Se combate con fungicidas, como el oxicloruro de cobre durante la temporada. Más información.
  • Gnomonia: es un hongo que daña las hojas, las cuales aparecen con manchas amarillentas en su superficie, y en las cerezas, que terminan con manchas rojizas. Puede tratarse con fungicidas que lleven óxido de cobre, así como eliminar las partes afectadas.
  • Monilia: conocida como podredumbre marrón, es una enfermedad fúngica que causa daños en hojas y frutos. Estos se secan y finalmente mueren. El tratamiento más efectivo es el preventivo, durante el otoño y el invierno, con fungicidas que contengan cobre. Más información.
  • Xylella fastidiosa: aunque esta es una bacteria que afecta más a los almendros, también puede infectar a los cerezos. Las hojas se verán como si estuviesen quemadas, secas, e irán cayendo con rapidez. No causa daños en los frutos. El tratamiento ha de ser preventivo, manteniendo a los árboles bien regados y abonados, y evitando las podas excesivas. Más información.
Artículo relacionado:
Enfermedades del cerezo

Multiplicación

Se puede multiplicar por semillas, aunque el método más usado es por injerto. Igualmente, veamos cómo se hacen:

¿Cómo germinar semillas de cerezo?

Se han de sembrar en otoño o en invierno, en macetas con tierra para semilleros (en venta aquí) en el exterior. Necesitan pasar frío para poder germinar, por lo que esto es muy importante. Las pondremos en una zona soleada, y mantendremos el sustrato regado. Asimismo, será necesario realizar tratamientos preventivos con fungicidas que lleven cobre para evitar que los hongos las destruyan. Si va todo bien, germinarán en primavera.

¿Cómo injertar un cerezo?

Se realiza a finales del invierno, sobre patrones como el Cerezo de Santa Lucía (Prunus mahaleb), u otros cerezos (Prunus avium). Como portainjerto (es decir, la planta con raíz) se utiliza un cerezo que ya tenga un tronco y ramas leñosos o semileñosos. Se suele hacer un injerto de hendidura simple, el cual consiste en cortar una rama del portainjerto y en realizarle un corte en hendidura de unos 3 o 4 centímetros. Luego, se coge la rama o injerto, y se introduce en esta hendidura para luego unirlo todo bien con cintas para injertos, o con cuerda de rafia.

Plantación

Si queremos plantar un cerezo en el huerto o en el jardín tenemos que hacerlo en primavera. En el caso de que tengamos varios, los pondremos a una distancia de separación de unos 3 metros.

Y si tenemos que pasarlo a una maceta más grande, también lo haremos en esta estación, pero solo si se le salen las raíces por los agujeros de drenaje, o si ya se ha quedado sin espacio para poder seguir creciendo.

Recolección

Las cerezas se recogen en verano

Las cerezas se recolectan entre finales de la primavera y finales del verano, dependiendo de la variedad. Hay que hacerlo cuando hayan alcanzado el tamaño definitivo, y cuando al tocarlas se noten firmes pero algo blandas al presionarlas con suavidad.

Después, podremos consumirlas al momento, o bien guardarlas en la nevera en un tupperware cerrado donde podrán estar hasta dos semanas. También se pueden tener a temperatura ambiente, pero en este caso durarán unos 3 días como máximo.

Rusticidad

El cerezo resiste muy bien las heladas de hasta los -20ºC, pero le perjudican las tardías.

Esperamos que te haya gustado lo que te hemos contado sobre el cerezo.


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