Jardinería

Consejos para que las plantas crezcan rápido

Imagen – Flickr/Akuppa John Wigham

Todos quisiéramos cerrar los ojos y que las plantas crezcan de un día para el otro; aunque la naturaleza se empeña en forjar nuestra paciencia para tener un jardín de ensueño.

Sin embargo, siempre hay formas para acelerar el crecimiento de las plantas y conseguir así que crezcan más rápido. Realizando cuidados precisos y acertados será posible incentivar su desarrollo para disfrutar de la belleza de las plantas elegidas.

Cuidado de las semillas

Empezando por el principio, vamos a hablar de las semillas. Y es que desde que se recogen o se extraen de los frutos hasta que se siembran, hay que evitar mojarlas a menos que sea necesario. Además, se deben proteger en un lugar seco y sombreado hasta el momento en que se realiza la siembra.

Dependiendo del tipo de semilla, hay alguna que será más dura, y por lo tanto más resistente que otras. La primera suele tener un período de viabilidad mucho más largo, pues si es tan dura es porque tiene una cáscara y/o una cubierta pelicular que la protege de las condiciones medioambientales. Esta protección es temporal, pues con el paso del tiempo (meses, u años) se va descomponiendo. Algunas de las semillas más resistentes son por ejemplo las de las palmeras datileras; de hecho, se encontró unas que tenían unos 2000 años, y según publicaron en la revista Science, germinaron.

Si queremos saber algunas de las que han de sembrarse lo antes posible para conseguir un mayor porcentaje de germinación, son todas aquellas que tienen una vida corta: lechugas, girasol, perejil. Estas se suelen sembrar en primavera, pero si se dispone de invernadero o germinador eléctrico se puede hacer en cualquier época del año.

Asegúrate de que tus plantas reciben agua y luz

Para crecer, las plantas necesitan de dos factores clave: agua y luz. Es importante asegurarse de que reciban la cantidad de agua necesaria, evitando los excesos para así no provocar encharcamientos. Además, es necesario darles el agua que realmente necesitan, ya que por ejemplo las carnívoras solo aceptan agua de lluvia pura o destilada; y a las plantas acidófilas hay que regarlas con un agua cuyo pH sea bajo (entre 4 y 6).

En cuanto a las condiciones de luminosidad, investiga si se trata de una planta de sombra o de sol y cuál es el tiempo que necesita de luz natural. Ten en cuenta también que las plantas de interior no existen. Todas, absolutamente todas ellas son de exterior. Lo que sí ocurre es que hay algunas que se adaptan a las condiciones de interior, y hay otras que, además, se han de tener dentro de casa sí o sí, por ejemplo cuando el invierno es muy frío para ellas. Así pues, aquí tienes una selección de plantas que quieren sol directo, sombra y algunas que pueden estar en semisombra:

  • Plantas de sol directo:
    Agave colorata // Imagen - Wikimedia/Emőke Dénes
    Echinocactus grusonii // Imagen - Wikimedia/Calvin teo
    Girasol
  • Plantas de sombra:
    Arce japonés // Imagen - Wikimedia/Rüdiger Wölk
    Aspidistra
    Azalea
    • Arce japonés (Acer palmatum, salvo raras excepciones como el cultivar Seyriu, que puede estar en semisombra en climas templados)
    • Aspidistra (Aspidistra elatior)
    • Azaleas y rododendrons (Rhododendron spp)
      Asplenium nidus // Imagen - Wikimedia/Vincent Malloy
      Filodendron // Imagen - Wikimedia/Yercaud-elango
    • Helechos (todos ellos: Athyrium, Pteris, Asplenium,…)
    • Potos (Epipremnum aureum)
    • Filodendron (Philodendron spp)
  • Plantas de semisombra:
    Agapanto
    Astilbe
    Archontophoenix maxima

Revísala de vez en cuando

Debes revisar la planta periódicamente para evitar la aparición de plagas o enfermedades, o bien para atacarlas lo antes posible en caso de detectarlas. Recuerda que estos enemigos afectan el crecimiento y desarrollo. Un ambiente cálido y seco favorece el crecimiento y la propagación de pulgones, cochinillas, arañas rojas, mosca blanca, etcétera; y si es cálido y húmedo serán los hongos, bacterias y virus los que pueden causar más de un problema a las plantas.

Tenerlas bien regadas y abonadas evita en gran medida que sus enemigos naturales puedan hacerles daño. Por eso, es crucial conocer las necesidades de las plantas que llevamos a casa. Y si ya han aparecido, no hay nada como usar los remedios caseros que te proponemos en este artículo.

Abónala durante toda su temporada de crecimiento

Es muy aconsejable abonar o fertilizar las plantas con abonos específicos para ellas, siguiendo las indicaciones del envase en todo momento. De este modo, se conseguirá que crezcan más rápido por un lado, y que estén sanas por otro. Pero eso sí, es importante aclarar que no es lo mismo un abono que un fertilizante: los fertilizantes son lo que conocemos como »abonos químicos», pues se componen de sustancias químicas seleccionadas para cada tipo de cultivo que, normalmente, son absorbidas por las raíces de manera rápida.

Los abonos verdaderos son los orgánicos; es decir, aquellos que proceden de materia orgánica, como el guano que puedes comprar aquí (son excrementos de murciélagos o aves marinas), estiércol de animales herbívoros, abono verde (plantas), humus de lombriz (en venta aquí), entre otros.

Dale espacio

Imagen – Flickr/barloventomagico

Las plantas necesitan cierto espacio para crecer. Por ejemplo, las de gran tamaño, como árboles, muchas palmeras, e incluso algunas trepadoras vigorosas como la glicinia, pueden ralentizar su crecimiento cuando se cultivan en macetas; de ahí que sea aconsejable plantarlas en el suelo en cuanto sea posible. Y aún así, si queremos que cualquier planta crezca rápido, lo mejor será plantarla en la tierra pronto, repito, si existe la posibilidad de hacerlo.

Y es que si nuestro suelo es alcalino las plantas acidófilas (arces, camelias, azaleas, etc.) tendrán carencias nutricionales, cuyo síntoma principal será el amarilleo de las hojas. Aunque se puede solucionar fertilizándolas con productos específicos para ellas (como este de aquí), ello hace que el cultivo sea muy exigente, pues hay que estar pendientes de ellas y respetar el calendario de fertilización indicado por el fabricante.

Además, tenemos que ver si la tierra tiene buen drenaje o si por el contrario no lo tiene, pues hay plantas que soportan mejor el encharcamiento que otras. Por otro lado, si el cultivo es en maceta, también tendremos que trasplantar nuestras plantas de vez en cuando, priorizando el uso de macetas que tengan agujeros en su base pues las que no los tienen solo nos servirían para las plantas acuáticas.

Que tengas un feliz cultivo.

Publicado por
Mónica Sánchez